El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
En su nuevo libro, el teólogo y pastor evangélico italiano Leonardo De Chirico defiende la necesidad de comprender la teología que diferencia a evangélicos y católicos.
Ateos, agnósticos y no religiosos se incrementan hasta representar casi un 40% de la población, según el último barómetro del CIS, que sigue sin distinguir entre las religiones minoritarias.
Stott no escribió un libro sobre el catolicismo y, por tanto, no tuvo la oportunidad de desarrollar su análisis en profundidad. Sin embargo, hay huellas significativas en sus libros y en las iniciativas en las que tuvo un papel destacado que se pueden valorar.
Imaginar la teología de hoy y de mañana sigue siendo un reto arduo para los teólogos católicos. La simple reiteración de los relatos y las respuestas tradicionales no encajan.
Las contradicciones en las que incurren las supuestas apariciones de vírgenes las descalifican.
El tomismo no tiene una comprensión trágica del pecado y sus consecuencias. Por lo mismo, la relación entre la naturaleza y la gracia en el catolicismo romano tomista subestima los efectos del pecado y tiene una visión optimista de las capacidades humanas.
En un evento organizado por el FOCL, el teólogo evangélico abordará temáticas como la doctrina de esta Iglesia, la influencia del Papa Francisco y el ecumenismo.
La ausencia de Küng marcaría prácticamente el fin de una “época clásica” de la teología escrita durante la segunda mitad del siglo XX y en dos décadas del XXI.
El teólogo suizo fue el precursor de posiciones consideradas en su momento “extremas” o incluso “disruptivas” que luego se han convertido en las líneas habituales del catolicismo.
En este documento encontramos la doctrina tradicional que los reformadores del siglo XVI y los evangélicos de los siglos siguientes rechazaron, es decir, la Escritura está con y bajo la Tradición de la Iglesia pasada y presente.
Las mejores mentes del catolicismo romano contemporáneo han tratado de analizar lo que es esencial para éste. ¿Qué puede decir la teología evangélica al respecto?
Estamos frente a una enseñanza que la Iglesia Católico Romana considera “infalible”, tal vez la única que un papa romano ha promulgado desde el dogma de 1870.
La devoción mariana fue un rasgo característico de la vida de Wojtyla.
Por razones misiológicas, teológicas, evangelísticas y estratégicas, los evangélicos deben contender con el catolicismo romano en el mundo de hoy.
La tensión entre el ‘romano’ Benedicto y el ‘católico’ Francisco ayuda a explicar la crisis actual.
El vínculo entre el Espíritu Santo y la Iglesia es tan orgánico que para Benedicto, la Escritura, la tradición y el magisterio romano coinciden siempre porque están guiados por el mismo Espíritu.
Al querer ser romana, la Iglesia dejó de ser católica. La marca romana fue una adición espuria que alteró la naturaleza de la catolicidad de la Iglesia.
Con Francisco, Roma no solamente se ha acercado a los evangélicos sino al mismo tiempo se ha acercado a judíos, musulmanes, hindúes y budistas.
¿Qué nos enseña Mateo sobre la Navidad?
El país del Papa Francisco ha pasado de tener un 76% de la población que se consideraba católica en 2008, a un 62% en la actualidad.
HBO ha convertido la trilogía de Pullman en serie. En su mito de la creación, el origen de todo está en la materia.
Texto publicado por primera vez en abril de 2006.
Es común, incluso hoy, la idea de que el país ibérico quedó intocado por quienes llamaban a la rebeldía de Lutero.
¿Quiere decir que para leer la Biblia hay que tener cinco años de filosofía, ocho de medicina ó doce años de cura en un seminario?
La Biblia establece claramente que la cabeza de la iglesia es Cristo y solo Cristo.
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