El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
La Biblia concibe la burla como crueldad contra personas inocentes.
Para la Biblia, la voluntad humana es libre y responsable. No está impuesta por Dios, aunque sí advertida.
Tan tonto como lo creía el eclesiástico no era Don Quijote.
En numerosas ocasiones a lo largo de la novela Sancho manifiesta estar dispuesto a dar su vida en defensa de su amo y señor. Pero ante la duquesa se porta como un escudero desleal.
Atendiendo a la opinión de Torrente Ballester, para quien el discurso de Don Quijote «es una de las mejores piezas de la novela», no quiero privar de ella al lector.
“¡Don tonto! ¡Don tonto!, se lamenta Unamuno. ¡Y cómo te viste tratar, mi loco sublime, por aquél grave varón, cifra y compendio de la verdadera tontería humana!”.
La burla es el juego de los pequeños cerebros.
El libro trata de una aproximación al Corán, libro sagrado para los musulmanes, y al islam como religión.
Nada ni nadie quitaba a Don Quijote su convicción del encantamiento. Pero un loco no coordina las ideas con tanta perfección, sean equivocadas o ciertas.
Se cuenta el acometimiento de Don Quijote contra las figuras del retablo.
La inteligencia fue concedida al ser humano para dudar.
Uno de los mayores especialistas del Quijote, Diego Clemencín, dice al comentar el Quijote que la historia del rebuzno fue una bufonada de Cervantes.
El amor es un cocodrilo siempre al acecho en el río de la vida. Tiene el color del cielo, pero también los dolores del infierno.
Unamuno atribuye la salvación de Don Quijote de las garras del león a una intervención divina.
La poesía bíblica no se distingue por la rima. Es una poesía basada en la idea, en el acento rítmico y en el paralelismo.
De disfraces iba el tema.
La muerte, como cierre de la vida, transforma la expresión total de una existencia.
Si Dios tuviera que matar hoy a los que mienten, las ciudades quedarían vacías de habitantes.
Toda la primera parte de la Biblia contiene casos de antropomorfismo.
¿Se refería Don Quijote simplemente al dar contra los muros de la Iglesia o pensaba en el peligro que supone tener a la Iglesia católica en contra?
Cuando Cervantes alude en el capítulo 47 a un carro de fuego, que lleva a su ocupante por los aires con extraña ligereza, tiene en la mente al arrebatamiento del profeta Elías.
Salomón escribe sobre la fuerza del amor humano como el que latía en el corazón de don Luis.
La Biblia ha venido guiando la historia desde el principio del tiempo, venciendo tormentas de odio, apaciguando tempestades de controversia, llevando la civilización a tierras extrañas y la paz a hogares civilizados.
En el Nuevo Testamento existen cuatro epístolas escritas por el apóstol Pablo a los romanos, a los corintios y a los gálatas. Son conocidas como cartas de la cautividad.
Las letras de la Biblia cumplen las exigencias que pedía Aristóteles, contribuyen a la prosperidad espiritual de la persona y son un consuelo en la desgracia.
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