El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
Cuando miro hacia atrás, veo tu mano amarrando con fuerza mi ser débil a tu lado, y recuerdo tantas cosas, que solo puedo decir que viví sostenida por tu mano.
Estamos en fechas navideñas, y mientras el mundo se lanza a consumir con desenfreno, los cristianos debemos recordar que el Rey de Reyes se hizo pobre y necesitado por amor a nosotros.
Un amor irresistible que no provocaste y aún así lo cambia todo.
Amar sin diferencias no significa ignorar el dolor o fingir armonía, significa dejar que Dios modele nuestra mirada para que en cada persona descubramos un reflejo suyo.
Se hace molesta esta superficialidad general al hablar del amor, que pretende abarcarlo todo pero que es incapaz de definir nada.
En tiempos de guerra cultural, la alternativa no es ni la retirada ni la dominación. La sal, la luz y la levadura proponen una estrategia diferente: una presencia fiel como minoría fiel.
Tras una introducción hecha por el propio autor, comienza a mostrarnos uno a uno los cuatro rostros del amor: amabilidad, amistad, pasión amorosa y amor divino.
Decisiones que restauran lo que parece perdido.
A través del tiempo te sigo queriendo.
El propósito de Dios no es solamente bendecirnos espiritualmente y llenar nuestra vida del señorío de Cristo, sino hacernos sus instrumentos de bendición a todo el mundo que nos rodea.
Todos los creyentes tenemos el deber inexcusable e ineludible de impulsar la paz. Que lo hagamos confiando en Tus fuerzas, pues nosotros estamos en debilidad.
Nuestro Hacedor dejó su semilla en cada cual, dejémosla crecer en nuestras vidas.
Un poema de Pilar Olmedo. (Selecciona Isabel Pavón)
Un llamado a redescubrir el amor de Cristo como modelo vivo para el matrimonio de hoy.
Conoceremos como en los silencios Él nos habla curtiendo nuestros oídos para hacernos más sensibles a su voz.
El futuro puede generar ansiedad o incertidumbre. Pero tan solo se trata de prepararse con fe. Orar no cambia el futuro automáticamente; sin embargo, cambia nuestra manera de enfrentarlo.
¿Es complaciente la IA, o con su inteligencia artificial sabe más de amor que nosotros con la natural?
Dios no se olvidó de Daniel en la parte que él más necesitaba: Sentirse amado por el Dios a quien servía, en medio de tanto rechazo y tensión que le creaban sus enemigos.
La fe insolidaria, sin acciones de servicio, sin ayudarnos a ser manos tendidas de ayuda a los que sufren, la fe pasiva no vale para nada.
Si vivimos según el amor de Dios los años que nos han sido regalados, el avance es más certero en el camino.
La felicidad es ser conocida y amada por Aquel que lo dio todo por mí.
Entrevista a Imad*, un pastor iraquí al que enseñaron a odiar a los cristianos y ahora acompaña a conversos de trasfondo musulmán ante la persecución.
Hay que usar la libertad comprometida de los cristianos de manera liberadora, amorosa, solidaria y muy humana, aunque nuestras perspectivas sean finalmente el mostrarles el camino de la vida eterna.
Hoy sé que no camino sola, que cada paso; incluso los más inciertos, están guiados por un amor perfecto.
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