El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
El Dios de la Biblia no puede reducirse a la propia naturaleza creada por él mismo, como creyeron tantos filósofos materialistas a lo largo de la historia.
El académico José Luis Villacañas plantea una crítica de nuestro modelo económico en su último libro.
El ejecutivo ha pedido a las congregaciones que informen de cualquier persona recién llegada de fuera del País Vasco para realizarle la prueba PCR.
La Alianza Evangélica Europea elogia el trabajo de Ján Figel’, que acabó su mandato en 2019.
Nadie contrata obreros enfermos. A nadie se le ocurre incorporar a su equipo a personas aparentemente inútiles. ¿A nadie?
No podemos ignorar que una conciencia turbia significaría la pérdida de la confianza para acercarnos a Dios.
Si hay algo que Jesús ha dejado claro, en el N.T., es que Dios no es un sádico que se complace en hacer sufrir al ser humano.
El poder no tiene ningún sentido cuando estás destruyéndote a ti mismo.
Hay hechos que cuanto más avanza el conocimiento científico, más recalcitrantes se vuelven. Son sucesos que se resisten a cualquier intento de explicación científica.
Pretendo indicar lo valioso del trabajo, y lo provechoso de trabajar en las perspectivas que se establecen.
Diferentes países emergentes, como México, Jordania o Túnez, mantienen una visión reticente respecto a la presencia de personas de otros contextos sociales y religiones.
Muchos creyentes de ambas orillas del castellano siguieron la intervención y formularon preguntas al poeta y profesor de la Usal.
Por duro que suene oírlo, la irrupción de la Covid-19 no es un desastre natural. Más bien es un desastre hecho por nosotros. Un artículo de Ruth Valerio, directora de Tearfund.
La Alianza Evangélica Mundial muestra una “profunda preocupación” por el plan israelí.
En nuestro mundo la razón se establece por el número de personas que se adhieren a una idea, sea justa o no.
La fe cristiana es universal porque, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo, Dios es el Señor de todas las naciones de la tierra.
César Vidal aborda la realidad que existe tras las ideas de una conspiración mundial en torno a la pandemia del coronavirus, las vacunas de Bill Gates y la actuación de la OMS.
El Salvador crucificado parecía representar para muchos la derrota más humillante, pero significó para la humanidad una victoria eterna.
Lo impuro, desde la óptica bíblica, no es lo pecaminoso sino más bien todo aquello que incapacitaba formalmente para acercarse al santuario del Dios vivo.
La historia de nuestra existencia es la historia misma de la intolerancia.
“Soy africano, amo este país y nunca habíamos tenido problemas”, dice el pastor de la comunidad en Saint Étienne.
Son tiempos de incertidumbre en los que hemos de hacer un esfuerzo en no mirarnos sólo a nosotros mismos y nuestros pesares.
Este mundo caído no se mueve por la inteligencia del mal, sino por la necedad y el egoísmo de una sociedad fragmentada en que todos buscan su propio interés.
Dios nos dejó infinitas maneras de divertirnos y sentirnos aceptados sin tener que caer en la destrucción.
Sin dudas, las teorías de conspiración están en nuestros púlpitos. Los profetas del desastre harán su agosto.
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