El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
El cristiano no puede tener una ética intramuros de las iglesias y otra cuando se encuentra inmerso en las realidades temporales, sean políticas, sociales o económicas.
Amamos la comodidad dentro de las cuatro paredes de nuestra iglesia mientras que, insolidariamente, damos la espalda al grito y al gemido de los pobres y excluidos de la tierra.
Para ese extraño y maldito dios de las riquezas, no existe ni valora el ser. Está embotado en el mundo del tener.
Dos símbolos humanos encarnan el escándalo de la pobreza humana y la desigualdad: el rico Epulón y el pobre Lázaro.
El Dios de la Biblia sufre ante el escándalo de la pobreza en el mundo, ante el escándalo injusto que han montado muchos de los adoradores de la riqueza.
Aunque se han levantado las limitaciones en algunos países de Asia Central, los creyentes siguen enfrentándose al hambre y al aislamiento.
Mientras la pandemia ha acentuado las crisis que ya existían en el país, Alianza Solidaria ha puesto en marcha un proyecto de provisión de alimentos para un colegio.
Podemos disfrutar de la vida y de lo que nos rodea. Pero debemos hacerlo sabiéndonos privilegiados, y sabiendo que hay otras personas, en otras circunstancias muy diferentes.
¿Habrá otro, entre sí decía, más pobre y mísero que yo?
Ya sea en la época que sea el dinero es lo que importa y hacerse rico lo primordial.
El Jesús interpretado a partir de su vida, muerte y resurrección, con toda la carga de radicalidad evangélica que plantea, constituye lo no negociable del cristianismo.
Entidades e iglesias trabajan de forma ininterrumpida para atender a los más vulnerables ante la crisis del coronavirus, pero no siempre con el apoyo necesario de las instituciones.
Aunque el riesgo de pobreza ha caído en el continente durante los últimos años, en lo que va de 2020, con la pandemia, el desempleo ha vuelto a crecer.
Se nos reclama, bíblicamente, el uso de la palabra, hablada o escrita. Una palabra que explote en forma de denuncia, de grito por solidaridad humana.
Hemos convertido ciertas prácticas de la fe en méritos personales para ganarnos el favor de Dios.
No hay intermitencias en la entrega misionera de Monroy; no hay espejos rotos en la rotación en que divide su tiempo para predicar la Palabra con el ejemplo.
Misión Urbana Valencia cumple 25 años, y se reorganiza para servir en el nuevo contexto de crisis. Emilio López explica la visión y trayectoria de la asociación en una entrevista con Protestante Digital.
Mientras que la epidemia se ha desatado en Europa, no debemos olvidar que las desigualdades mundiales significan que algunos países se verán más afectados que otros. Un artículo de Joëlle Philippe.
Mientras la epidemia de la Covid-19 sigue propagándose, millones de personas afrontan una ‘doble crisis’. “Trabajadores extranjeros caminan cientos de kilómetros para llegar a sus casas”, dice un pastor evangélico.
- Dadme el mejor traje que tengáis.
Coincidiendo con el ‘Giving Tuesday’, una iniciativa global de donación a proyectos solidarios, Alianza Solidaria lanza la campaña ‘Camas para soñar’.
Actuar con justicia significa pagar una cantidad justa, y asimismo pagar a los trabajadores de forma justa.
El nombre del misionero y profesor de teología presbiteriano Richard Shaull siempre produjo polémicas apasionadas, especialmente por su desempeño en Colombia y Brasil, en los años 40 y 50 del siglo pasado.
Aunque hubo algunas huellas de compromiso social a principios del siglo XX en el ámbito protestante, el primer impulso en esta dirección fue el Sector de Responsabilidad Social de la Confederación Evangélica de Brasil (CEB), creado en 1955.
Si bien las enormes reducciones de la pobreza son motivo de celebración, también hay razones para que nos preocupemos por la naturaleza actual de la economía mundial.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de Protestante Digital.