El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
Hay tormentas que azotan a la vida de cualquier persona que pueden llegar a ser tan impresionantes como la sucedida en el mar donde se encontraban Jesús y sus discípulos; pero en ese mar él demostró su poder.
La ceguera de George Matheson le llevó a escribir algo infinitamente bello que nos hace acercarnos al amor más grande que pueda existir, el de aquel que dio su vida por la nuestra.
Cada uno conoce su vida, sus circunstancias, en qué momento ha conocido al Señor; y la vida pasa y sucede con sus alegrías y tristezas, bendiciones siempre.
La imagen es una realidad gracias al telescopio espacial James Webb, el más potente jamás lanzado. Recoge un cúmulo de galaxias en color.
A la luz de la enseñanza del NT., Cristo cumplió en todos sus detalles el simbolismo de las distintas etapas del ritual del sacrificio al presentarse una vez para siempre para quitar de en medio el pecado.
Una cosa es el libertinaje, algo que Dios prohíbe a todas luces; otra muy diferente, la preciosa y bendita libertad que Cristo ganó para nosotros en la Cruz del Calvario.
En la isla, los evangélicos continúan inmersos en el proceso de recuperación. “Mientras tengamos como ayudar, ayudaremos”, dice un líder de una iglesia bautista local.
Nuestra fuerza no está en los propios recursos, sino en la gracia de Dios.
La necesidad extrema de superar, conseguir o encontrar lo que busco es un dios tan sutil como invasivo, ocupándolo todo, eclipsándolo todo.
En el pueblo de Dios, al calor de la memoria de Jesús, la ambición por acumular se transformó en el compromiso por compartir.
Ha sido un gozo inmenso el retomar algo tan precioso para la Gloria de nuestro Dios y la extensión de su Reino.
La palabra de Dios coloca a Elías en un submundo ignorado, desconocido e impopular: la subcultura de los excluidos.
Cuando paso por momentos difíciles, miro a mi Cristo, intento callar y dejo que mi Dios sea quien me defienda.
Existe una seria anomalía en la condición humana a la que la Biblia llama pecado y tiene que ver con errar al blanco, transgredir los límites, no acertar.
Soy feliz sirviéndole, y donde quiera que me guíe y mande, ¡le seguiré!
En el marco de una proyección del documental Protestants: la història silenciada, se han presentado imágenes históricas sobre los centros educativos vinculados a templos en la ciudad.
La cuestión de fondo es si confiamos en Dios de tal manera que hacemos de su palabra el principio organizador de toda nuestra vida.
Desde una conciencia comunitaria, cada uno de nosotros somos dones para los demás.
El autor de Vilamartín de Valdeorras, activista desde muy joven de iniciativas galleguistas, llegó a México escapando en el barco Ipanema.
La verdadera renovación en la santidad solo se hace posible colocando el corazón en el altar de Dios.
Pido a Dios que me ayude a, no solo sentir, sino demostrar el amor que llevo dentro.
Las parábolas de Jesús son enigmáticas. La falta de comprensión no es nada inusual cuando uno se encuentra con estas “historias cortas”.
Dios jamás jubila a los ancianos.
Dios fue el primero en perdonarnos a nosotros en Cristo.
La iglesia ofrece la gracia que la convierte en una comunidad que acoge, acompaña, alienta y sostiene desde el poder fraterno del amor y la potencia del Espíritu.
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