El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
Aparte de nuestras agendas, bien podríamos dar todo el lugar que sea necesario para aquella “agenda de Jesús” por la cual Él quiere cumplir su voluntad en nosotros y a través de nosotros a fin de bendecir a otros.
A estas alturas de la ficción no sabemos si Don Quijote buscaba aventuras o las aventuras le buscaban a él.
Uno podría compartir “palabra” y más “palabra” y olvidar la segunda parte: “la vida”, que debería ir asociada a las palabras compartidas y en el sentido en el cual habló Jesús.
Si bien la revelación natural nos lleva a saber de la existencia de un Dios Creador, la revelación especial nos lleva al conocimiento de un Dios salvador y redentor manifestado en la persona de su Hijo Jesucristo.
Oremos para que el Señor nos ayude a entender su Palabra y a aplicarla, en primer lugar a nosotros mismos; y luego en cada situación y contexto. Que no es poca cosa.
Don Quijote, dice Menéndez y Pelayo, oscila entre la razón y la locura. Su derrota no es más que aparente. Su aspiración permanece íntegra.
La cuestión desde el principio es de vida o muerte; de existir, por parte de Israel o dejar de existir, dejándose combatir y exterminar.
Unamuno comentó: cuando es vencido el invicto caballero de la Fe, es el amor lo que en él vence.
¿Cuál debería ser nuestra actitud hacia el Israel étnico? ¿Qué papel juega el pueblo de Israel en este tiempo? ¿Deberíamos de defender todo cuanto hace el Gobierno de Israel?
A Don Quijote no le fue bien en Barcelona. Un grupo de catalanes distinguidos, liderados por un tal Antonio Moreno le somete a toda clase de escarnios, ridiculización y burlas.
Hoy muchos creyentes están más preocupados de cuándo será la próxima edificación del templo en Jerusalén que del templo del cual habla tan claramente la Sagrada Escritura.
En tiempos del Quijote las imprentas no sólo se dedicaban a publicar libros. También ejercían funciones que en nuestros días tienen reservadas las editoriales.
Ese remanente ha sido una constante a lo largo de los 20 siglos de historia del pueblo de Israel; y ha venido a formar, junto con los gentiles que han creído en Jesús, ese “verdadero Israel” al cual se refirió el apóstol Pablo.
Bravo, bravo mil veces, mi señor Don Quijote. No estás tan loco como te creyeron y aún te creen.
Una cosa era pertenecer al pueblo de Israel por nacimiento, haber sido circuncidado y formar parte de toda la estructura social y religiosa, y otra ser y pertenecer al verdadero pueblo de Yawéh.
Recuerda Torrente Ballester que la burla, en el orden estético, implica la noción moral de desprecio.
Han tenido y siguen teniendo lugar muchas discusiones sobre quién es el pueblo de Dios hoy día, Israel o la Iglesia… ¿O los dos? Pero ¿qué dice la Biblia al respecto sobre este tema?
En su libro, Pedro Puigvert plantea la persona del Hombre-Dios destacando el sentido de lo sagrado, todo sustentado en un pensamiento eminentemente bíblico.
El autor inglés Stuart Park ha escrito un precioso libro que recrea épocas y espacios notablemente precisos.
Decir que Jesucristo es “la encarnación de la Toráh” no se ajusta a la verdad. He aquí las razones del por qué no es así.
Es hombre bueno aquél que no cree malo a nadie.
Sabemos que hoy abundan personas tan necesitadas del mensaje de la Buenas Nuevas como en tiempos del Señor Jesús.
En la entrada de Don Quijote a Cataluña hay un equilibrio inestable de razón y locura, de lógica y desvarío, que es, de hecho, el gran secreto de la vida humana.
El Cantar de los Cantares dice que los celos son duros como el sepulcro, “sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama”. (Cantares 8: 6).
Lo que sucede a lo largo de la Historia, y ciertas palabras proféticas que fueron pronunciadas en momentos puntuales, nos ayudan a entender tanto al Dios de la revelación divina como a la misma revelación.
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