El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
Algunas iglesias se preguntan cómo “asegurar su futuro en una estructura denominacional que se aleja de ellas teológica y éticamente”, expresa un ministro anglicano en Newcastle.
No perdamos de vista el contexto multilingüe que se vivió en el tiempo de Cristo.
Que los deseosos de quemar las obras que no les gustan, las que consideran peligrosas para la fe cristiana, busquen asideros en otras partes para sus ánimos inquisitoriales. Pero no en Pablo, no en el Evangelio de paz y reconciliación.
Se ha extendido la idea de que Jesús era solo un carpintero. Pero ¿qué podemos entender de la palabra usada en el idioma original sobre la profesión que tuvo Jesús?
Se introduce al lector en el ambiente cultural, político, social y religioso del siglo I, en el cual tiene lugar la eclosión del cristianismo, la expansión misionera y la fundación de las iglesias que van tachonando la geografía del Imperio Romano.
En el mundo evangélico existe más de una leyenda urbana, mito popular, bulo, que nos proponemos abordar en esta nueva serie.
En él, siempre ha habido una palabra ponderada, el comentario justo, una reflexión atenta, pero también una actitud de gracia.
Como cristianos estamos en camino y siempre en movimiento. Nuestra meta es el cielo y nuestra vida se compara en la Biblia con un peregrinaje.
Igual que la semilla de mostaza llega a convertirse en frondoso árbol, el milagro del amor divino convertirá una pequeña grey en el pueblo de Dios que transmitirá la salvación a todos los pueblos de la tierra.
Hacer buen uso de lo que el Señor ha puesto en nuestras manos es una de las primeras verdades que un discípulo de Cristo debe aprender.
En esta última etapa de nuestro recorrido, vamos a repasar las siete sugerencias prácticas de Juan Stam para interpretar correctamente el libro de Apocalipsis.
El tiempo no solamente requiere de un uso responsable: hay que saber también lo que come nuestro tiempo de forma innecesaria.
Vamos a dividir los 22 capítulos de Apocalipsis en cuatro secciones: la Introducción (cap. 1-3), los Juicios del Cordero (cap. 4-11), el Combate cósmico (cap. 12-20) y la Nueva Jerusalén (cap. 21-22).
Una de las cosas que más cautivan del último libro de la Biblia son sus símbolos extravagantes: números, colores, animales, personajes y lugares cargados de un aura de misterio.
Igual que los bienes materiales, el tiempo es un regalo de Dios que hay que administrar bien. Pero tiene unas características particulares.
El libro tiene dos características que lo hacen especial: primero, toda la obra está enmarcada en el género epistolar, y segundo, a diferencia de otros textos apocalípticos, acá no encontramos pseudoepigrafía.
Aunque hace dos mil años que los cristianos estudian cada rincón de Apocalipsis, hay muchas cosas que seguimos y probablemente seguiremos sin entender.
Una de las cosas más relevantes que un creyente tiene que aprender es saber distinguir entre cosas que tienen valor eterno y cosas que no lo tienen.
El cristiano que confunde sus prioridades y lealtades al final convierte su vida en un desastre.
La metafísica partía de los “primeros principios” y llegaba a todos los recovecos y detalles de la vida humana. Con esta metafísica Roma luchó contra la Reforma Protestante, la Ilustración y el modernismo.
Realizó una Jornada presencial intensiva como parte de sus estudios de formación, con la colaboración de la Plataforma Seneca Falls y el Grupo Mujer y Sociedad de la AEE.
En la Biblia vemos una unidad inseparable entre el conocimiento y la práctica.
La muestra tiene como finalidad conmemorar la semana de la Reforma en esta Facultad, siendo la primera vez que se realiza una actividad de este tipo a cargo del departamento de Historia.
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