El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
También en el ámbito religioso estos cuatro años serán muy largos y extremadamente complejos.
En estos días de descalabro geopolítico, muchos expresan en el viejo continente el miedo a perder una forma de ver la vida que, curiosamente, recuerda mucho al evangelio.
Algunos círculos evangélicos, dentro y fuera de Estados Unidos, han manifestado su desazón por este manejo discrecional de la cuestión religiosa.
“Estados Unidos debería actuar de acuerdo con las creencias que dice tener”, afirma Ruslan Kukharchuck. “Los cristianos de Europa y EEUU necesitan escucharse y entenderse”, dice el líder de Lausana Europa.
Un líder evangélico ucraniano pide a los europeos que “asuman la responsabilidad principal en la resolución del conflicto”.
Frank Heinrich, de la Alianza Evangélica de Alemania, comparte en una entrevista sus impresiones, y qué le molestó del discurso de Donald Trump.
Con John Winthrop (1588 [nació en enero, depende cómo se cuente]-1649) tenemos a un personaje formidable para estudiar, y una situación social y política digna de estudio.
El guardar silencio, en algunos casos y sobre algunos temas, es una cuestión más de prudencia que de “no querer mojarse”.
Tengamos cuidado para saber situar nuestros objetivos en la línea de los valores del Maestro y de su programa de acción en su venida al mundo.
A los seguidores de Jesús no se les reconoce por su orientación política, sino por su afiliación al Dios de la paz.
Nuevos datos muestran que la mayoría de países ven a Donald Trump con buenos ojos. Preguntamos a analistas por qué Europa se ve tan aislada ahora y qué implica para las relaciones entre cristianos evangélicos a nivel mundial.
En la toma de posesión como 47º presidente de los Estados Unidos, Trump promete hacer volver “el sentido común” y no olvidar “a nuestro país, a nuestra Constitución ni a nuestro Dios”.
El candidato republicano consigue una victoria clara frente a Kamala Harris.
La exposición de nuestra tendencia al victimismo es tema común en la literatura y el cine. En su última película, Ruben Östlund recrea escenarios tópicos de forma poco convencional.
Tras servir en el ejército de EEUU, luego en el FBI y después ocupar altos cargos en diversas empresas, Abraham Maldonado sintió el llamado al ministerio pastoral. Nos cuenta su historia.
Tras las “oraciones” iniciales, llega una reflexión más profunda sobre la polarización, el odio en el espacio público y la necesidad de una visión bíblica que cambie el rumbo del país.
Durante un mitin en Pensilvania, el candidato republicano estuvo a punto de ser alcanzado mortalmente por un disparo que le rozó una oreja. Ha fallecido un asistente al mitin y otra persona fue herida. El tirador fue abatido.
En una entrevista en Alemania, el evangelista habla sobre la visión de su ministerio y aborda las críticas por su apoyo político a Donald Trump.
¿Donald Trump convenció con sus ideas a la mayoría de los evangélicos blancos, o ya estaban convencidos de las recetas que prescribió en 2016 y 2020 el candidato republicano?
Su propósito, expresado abiertamente, es generar un partido político conservador en el país y fortalecer la red transnacional de ultraderecha.
Me pregunto: ¿un negocio puede ser definido como cristiano? Y si esto es posible, ¿qué características tendría una empresa cristiana?
Abraham Maldonado es un creyente que ocupó cargos de autoridad en la Infantería de Marina de los EEUU, el FBI y la empresa privada. Compartió algunas experiencias dentro y fuera del campo de batalla que le sirven ahora para capacitar a lideres cristianos de influencia en Europa.
El anuncio del asesinato del líder de Al Qaeda a manos de un operativo estadounidense vuelve a poner de manifiesto el carácter fatalista de la Casa Blanca en su visón de la justicia.
Se comenta que hubo un fiel creyente que consiguió salir a la calle en medio de la predicación.
La broma inocente, la broma pura, es un juego de la inteligencia.
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