El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
Jamás he hallado a un escritor tan contradictorio como Vargas Llosa cuando se enfrentan al tema religioso.
En 1950 Onetti publica una de sus novelas más conocidas: La vida breve. En ella se refleja una serie de problemas existenciales.
La Buena Noticia del Evangelio es que una cruz ha atravesado el abismo. Alguien se ha enfrentado a “la potestad de las tinieblas” (Lucas 22:53).
Mucha de la literatura del autor mexicano tiene un trasfondo netamente religioso; este hecho hay que tenerlo en cuenta para comprender su prosa.
Respecto a Dios, el ateísmo de Vargas Vila se evidencia en términos absolutos.
Yo encuadraría a Cortázar en un racionalismo agnóstico o en un agnosticismo racionalista.
Sábato escribía y pintaba. Consideraba que “el ateísmo es un fenómeno absolutamente novedoso, que los pueblos siempre creyeron en Dios”.
Escribir negativamente de la religión y desvincularse de la Iglesia católica no significa ser ateo. Parra tenía un alto concepto de Dios, al que cita con frecuencia en sus versos.
Blanca Varela vivió peleada con Dios. Dios era alguien más allá de lo que ella podía asumir.
En torno a César Vallejo existe una controversia insoluble que discute sus ideas religiosas y su actitud ante Dios.
Un granjero que conocí acababa de dejar la Iglesia Luterana y se había unido a una comunidad neopagana. “A diferencia del cristianismo, aquí la gente vive en armonía con la naturaleza”, me dijo. “Aquí, el hombre sigue siendo hombre y la mujer, mujer”.
Mientras Europa se rearmaba en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, un evangelista luterano llamado Frank Buchman llamó a las naciones al rearme moral. Su movimiento de iniciativa cristiana no logró evitar la guerra, pero ayudó a ganar la paz.
En el movimiento de la Reforma radical, las distintas corrientes compartieron el rechazo a las iglesias territoriales, tanto católica como protestantes, pero cada sector mantuvo diferencias hermenéuticas.
Ante el hecho religioso. No es de los poetas que dicen que el primer verso se lo dan los dioses.
Poco se ha escrito sobre el sentir religioso de Álvaro Mutis.
En una de sus novelas, Echenique recuerda algunos episodios de su vida durante la estancia en el colegio religioso de su infancia.
El mérito del trabajo de Dermange merece ser destacado, pues los cinco capítulos refieren a las obras calvinianas y trasladan la argumentación a situaciones históricas y al desarrollo del pensamiento reformado.
El poeta entregó gran parte de su vida a la Teosofía, de la que escribió varios libros y numerosos artículos en las revistas.
El profesor de Filosofía del Derecho Manuel Jesús Rodríguez, la concejala Ana Hérica Ramos, y el secretario general de la Alianza Evangélica Española, Xesús Manuel Suárez, en Jerez de la Frontera. Vídeo editado por 'Ventana Evangélica'.
La persecución de los cristianos en la historia y las herramientas par afrontar la crisis de libertades protagonizan el espacio de reflexión en la segunda jornada de Idea 2024.
Idea 2024 se pone en marcha con una mesa redonda analizando la influencia de las ideologías en el estado de las libertades.
Peza no escribió una sola pieza de contenido religioso digna de figurar en una antología. Con todo, tampoco fue indiferente a la religión y a sus misterios.
La fuerza que tiene el mal en las novelas de King viene sin lugar a duda de su educación cristiana.
El proyecto del libro va más allá de los aspectos religiosos a fin de demostrar la actualidad y vigencia del pensamiento del reformador francés.
A Paz le sorprende el atrevimiento de Job para dialogar con Dios y se ve a sí mismo en busca del Eterno.
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