El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
El ideal rompe las barreras del miedo y de la duda y se mantiene firme a pesar de las dificultades que se le opongan. Así lo concibe Don Quijote.
Oscura en su misteriosa grandeza, la figura de Prometeo ha sido admirada a través de los siglos y ha inspirado a músicos, dramaturgos y poetas tales como Dante, Milton, Byron, Goethe y otros muchos.
Vamos a destacar la complejidad del pensamiento del teólogo Calvino, y a valorar como valiosas las tensiones y dilemas irresolubles que encontramos en su obra.
En este tercer milenio no va a ser posible ser cristiano, sin serlo radical y apasionadamente.
El ideal, para que tenga fuerza de Dios, para que sea agente transformador de corazones y regenerador de conciencias, ha de contar con la estrella, con la gloria.
Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, por los corzos y por las ciervas del campo, que no despertéis ni hagáis velar al amor, hasta que quiera (Cantares 2:7).
Hay discípulos suyos esparcidos por toda América Latina como pastores o educadores teológicos o misioneros transculturales en varios continentes.
Penélope ha quedado en la historia y en el arte como heroína de una sociedad ideal, representante femenina de la astucia, la lealtad y la tenacidad.
La experiencia de la migración no tiene por qué ser necesariamente el factor fundamental del fracaso escolar y personal.
La transformación interior es condición indispensable para que el ideal arraigue. Dios se transforma en niño para dar ejemplo de humildad al hombre. Y le dice que si él, a su vez, rehuye volverse niño, no entrará en el reino de los cielos.
Parecía que, por fin, ateos y creyentes iban a hacer un esfuerzo por entenderse. Se programó un encuentro mundial en que cada una de las partes iba a ceder en todo menos en lo que considerasen verdaderamente fundamental. De los parlamentos de ambos extraemos un resumen.
Es difícil describir la emoción que experimento cada vez que consigo enfocar, en el visor de mi cámara, una criatura aparentemente tan frágil como ésta. Inconscientemente, dejo de respirar un segundo antes de cada disparo.
¿Puede amarse a más de una mujer? ¿Puede partirse el corazón en tantos pedacitos? Deseo no es amor. Sexo no es amor. Aventura de cama no es amor.
Los ataques terroristas en Francia generan preguntas que la sociedad tendrá que responder sobre convivencia, libertad de expresión y de conciencia en el continente europeo.
Hay un sentimiento de rechazo en Europa entre quienes temen estar siendo invadidos silenciosamente por un ejército de inmigrantes con idiomas, creencias y culturas diferentes a la suya.
“Pero los que esperan al Señor tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” (Is. 40:31).
Dale Wasserman creó el musical "El hombre de la Mancha" para pagar tributo a Cervantes.
Desde aquellos lejanos tiempos mitológicos hasta el día de hoy, generaciones de lectores han quedado magnetizados con la historia de un hombre que por amor estuvo dispuesto a descender a los infiernos.
José, su esposa María y el pequeño Jesús sufren las condiciones dramáticas de los prófugos, los desterrados, los emigrantes que tienen que dejar su casa, su tierra y su cultura para poder sobrevivir.
El mito de Isis y Osiris es el más elaborado e influyente en la mitología del Antiguo Egipto. Cuenta una historia de asesinato, amor, abnegación femenina y reconstrucción de la carne.
Es el libro que en el “siglo 17 fue saludado con una carcajada, en el 18 con una sonrisa y en el 19 con una lágrima”.
Durante la época de reproducción, o en ocasiones de gran excitación, el pico y las patas se vuelven súbitamente rojos.
"Los rumores de la muerte de Dios eran prematuros. Cuanto más se conoce el universo, más credibilidad gana la hipótesis de un Creador” escribe Eric Metaxas.
El poeta y filósofo alemán Goethe decía que en el pecho del idealista conviven dos personas. Una que quiere aferrarse tenazmente al mundo de la realidad y de la materia. Otra que se eleva poderosamente desde el polvo para remontarse a las regiones de los sentimientos más excelsos.
Poseen sentidos aparentemente simples: una red de neuronas, células que pueden detectar la luz y unas cavidades sensoriales que les permiten identificar a sus presas. Pero no tienen cerebro, ni ojos, ni tampoco corazón.
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