El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
Tanya Pinchuk, una periodista evangélica que vive en Kiev, nos cuenta cómo están viviendo la invasión. La mayor ayuda que pueden recibir, dice, es “orar” y “no guardar silencio” sobre lo que están sufriendo.
Si bien las sanciones apuntan a afectar el bienestar material de Putin, apenas afectan el “fervor espiritual” que impulsa su ambición por la cual parece dispuesto a sacrificar las vidas de sus vecinos rusos y ucranianos.
El desarme es uno de los mayores imperativos éticos en el mundo hoy, frente a la muerte de niños, mujeres y ancianos desvalidos e inocentes.
Según un informe encargado por el gobierno, también ha habido 589 ataques contra judíos y 213 contra musulmanes. “La violencia física va en aumento”, ha asegurado un líder evangélico nacional.
No podemos impedir que otras personas nos hieran, de una manera intencionada o no, pero sí podemos decidir cómo reaccionar a esas heridas.
El propio abuelo de Darwin ya tenía también ideas transformistas. Escribió un libro sobre ciertos problemas relacionados con la evolución, declarándose partidario de la herencia de los caracteres adquiridos.
Mientras el ejército ruso alcanza la capital del país, Kiev, unos 100.000 ucranianos han huido de sus casas, según las primeras estimaciones de ACNUR. De ellos, miles han cruzado la frontera nacional.
Dijo Martin Luther King: “Una guerra mundial solo dejaría un rescoldo bajo la ceniza, testimonio mudo de una especie humana cuyo desvarío le llevó a una muerte prematura”.
Los evangélicos reaccionan a la invasión rusa preparando sus iglesias para brindar ayuda, llamando a la paz y a orar con intensidad.
Nuestra idea de poder es algo visceral. Está ligada a una cosmovisión en la que la huella del pecado es ineludible.
“La invasión es injustificada”, expresa la entidad evangélica en una declaración en la que hacen un llamamiento “a orar por quienes sufren” y por “quienes tienen el poder de detener la guerra y una paz duradera”. FEREDE anima a los cristianos a no dejar de orar “para que las acciones militares se detengan de inmediato”.
La iglesia mundial puede redefinir su compromiso con los conflictos y asumir un papel de liderazgo en el mandato de la reconciliación. Un artículo de Daniel Munayer.
El reconocimiento de Putin de la independencia de Lugansk y Donetsk abre un nuevo capítulo en el enfrentamiento.
Artsaj se ha acercado a la Red de Paz y Reconciliación de la WEA, lo cual conducirá a una amplia capacitación en terapia de trauma tanto en este territorio como en Armenia.
En 2022 se cumplen 25 años del reconocimiento de la IBEC con la ‘Creu de Sant Jordi’ por parte de la Generalitat. “Fue muy importante”, recuerda su presidenta, Noemí Cortès.
Dios siempre nos acompaña. Desde que le recibimos en nuestra vida, nada ni nadie puede separarnos de Él, y esa es una promesa que no se plasma solo en la eternidad.
La creencia en que los organismos originalmente creados pudieran cambiar de manera natural a través del tiempo no fue desarrollada por el cristianismo medieval.
La evidencia de una conversión es el cambio de vida que experimenta la persona. Donde no hay este cambio de vida conforme a los principios del evangelio, no ha habido conversión.
Sparky empezó a acompañar a su padre a la Iglesia de Dios, los domingos, al decepcionarse con el pastor luterano, que no fue a ver a su madre cuando se estaba muriendo.
Dios nos cuida de muchas maneras, no solo por medio de aquellas que nosotros consideramos “espirituales” sino también cuando Él aparece en nuestra vida de una manera inesperada.
No cabe duda de que la teoría darwinista del siglo XIX hunde sus raíces en este antiguo suelo naturalista del mundo clásico.
Mientras la tensión se mantiene en la zona, un pastor de Járkov asegura que siguen “creyendo que Dios los mantendrá a salvo y se evitará una invasión”.
Varios países europeos legislan sobre un asunto que podría infringir la libertad de conciencia y religiosa. La Alianza Evangélica Suiza ha entrado en el debate.
Me resulta eficaz la amistad que me une a Dios, y no quiero que se entienda que le trato como si fuese un talismán. Hablo de confianza.
La historia de Acaz, que es el rey de Judá, y su truncado sueño de alianza con el gran monarca asirio Tiglat-pileser, es bien instructiva en cuanto a la confianza que resulta ser un quebradero de cabeza.
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