El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
En ‘Hope for Europe’ tuvimos la oportunidad de escuchar de primera mano las dificultades que están atravesando en Ucrania en medio de una guerra que sigue marcando profundamente a toda la nación.
“Dios está obrando y las iglesias siguen trabajando. Se han bautizado más de 40 000 personas”, afirma el pastor Igor Bandura, de la delegación ucraniana presente en ‘Hope for Europe 2026’.
El peligro surge cuando el cristianismo se identifica con un proyecto político cuyo objetivo principal es preservar un orden cultural concreto.
David Smith, enviado especial del gobierno para la libertad religiosa, afirma que en los territorios ocupados de Ucrania, la población solo puede adorar libremente en las iglesias ortodoxas rusas.
Mi viaje a Kiev me ha permitido comprender mejor el papel cada vez más fundamental que desempeña Ucrania en el futuro de Europa.
“Todo ha quedado destruido”, ha informado el ministerio Ucrania por Cristo. También fue alcanzada una residencia de ancianos cercana, lo que provocó la muerte de 29 residentes.
El Desayuno de Oración por Ucrania nos recordó que el liderazgo espiritual sigue siendo esencial en tiempos de crisis.
Botrus Mansour, de la WEA, y Jan Wessels, de la EEA, se reunieron con líderes cristianos ucranianos. También participaron en el Desayuno Nacional de Oración y en las celebraciones del 35 aniversario de la independencia de Ucrania.
Ucrania no solo lucha por sobrevivir; también preserva los valores cívicos que dan sentido a dicha supervivencia.
Las grandes naciones se caracterizan por la justicia, no por la mera fuerza. Respetan la verdad por encima de la propaganda. Fomentan la responsabilidad junto con la libertad.
El pastor Anatoly Kaluzhny relata la destrucción que se encontró al llegar a su iglesia tras recibir una alerta matutina de un ataque ruso. “También vi la misericordia de Dios: nuestro centro de culto y nuestro santuario, aunque sufrieron daños importantes, seguían en pie”.
Los estados se enfrentan a amenazas reales y, a veces, el mal solo puede frenarse por la fuerza. Pero la lección es clara: la guerra es profundamente ineficaz para crear justicia, reconciliación u orden duradero.
Las aulas de la escuela dominical de la Iglesia Nueva Vida quedaron inutilizadas, la clínica dental móvil para refugiados resultó dañada y los vehículos de ayuda humanitaria también. Tras el ataque del 2 de junio, el pastor Anatoly Kalushny solicita apoyo para reconstruir las instalaciones.
No hubo víctimas mortales, y el domingo miembros de la iglesia comenzaron a limpiar los restos del templo. “Incluso un gran incendio no puede quemar lo que está construido sobre la roca sólida de la fe”, afirma el liderazgo de la congregación en esta localidad cercana a Kharkiv, en el este de Ucrania.
“Se trata de un ataque deliberado contra personas de fe, que se habían reunido pacíficamente para orar”, ha dicho la embajada de Ucrania en Estados Unidos en un comunicado oficial.
La placa románica de Verona plasma una paradoja en bronce: aparente debilidad que revela una fuerza oculta, violencia confrontada por un amor inquebrantable, la historia abierta hacia la redención.
Ucrania se está convirtiendo en un laboratorio de ética para la iglesia universal. El historiador Yaroslav Hrytsak afirma que el pacifismo absoluto puede llegar a ser moralmente irresponsable ante una tiranía violenta.
Lamentablemente, cuando tanto Moscú como Washington hablan de “paz” pero hacen la guerra, y la confianza entre aliados se erosiona, nos enfrentamos a una nueva realidad.
El alma de Ucrania es especial e irrepetible, y canta de la forma más hermosa que podamos imaginar; hoy canta para proclamar ante el mundo su derecho a sobrevivir.
Las organizaciones cristianas brindan ayuda en un contexto de gran dificultad. “Mucha gente lleva casi todo el mes sin calefacción”, relata Mariana Laskava desde Kiev.
“Rechazamos cualquier uso indebido de la fe cristiana o la autoridad de la Iglesia para legitimar la violencia, la agresión o la dominación”, afirma la Alianza Evangélica Europea en una nueva declaración.
Esta es la cuarta vez, desde la brutal invasión de Ucrania por parte de Rusia, que celebramos que la Palabra de Dios se hizo carne mientras los ángeles proclamaban la paz en la tierra. Entonces, ¿dónde está la paz?
Mykhailo Husiev, antiguo trabajador estudiantil cristiano ucraniano, es ahora un soldado raso que se encarga de llevar un registro de todas las transmisiones de drones. Un artículo de Tatiana Kopaleishvili.
¿Puede un plan de paz que recompensa la conquista territorial lograda mediante invasiones, atrocidades, deportaciones masivas y destrucción sistemática, constituir alguna vez una paz genuina?
Durante la reunión, que congregó a 76 participantes de nueve países, se formalizó una estructura permanente de la Alianza, para promover la cooperación teológica regional en Europa Oriental. Por Tatiana Kopaleishvili.
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