El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
Jueces es el libro de la sociedad extraviada, en la que “cada uno hacía lo que le parecía bien” y en la que todo acababa muy mal hasta que se volvía clamando a Dios.
Resulta muy fácil extraer una lectura nacionalista que incluso sirva para legitimar cualquier acción en el presente. Pero no es ni honrado, ni justo ni armónico con la voluntad de Dios.
Hasta Pentecostés, Dios daba el don del Espíritu a ciertas personas específicas, nunca a todo el pueblo. Era individual. Pero desde Pentecostés es corporativo.
Los profetas no eran futurólogos, mucho menos adivinos ni pitonisas. No eran profetas porque vaticinaban el futuro sino porque entendían el presente a la luz de la voluntad de Dios
El libro de Isaías es muy relevante para reflexionar sobre algunas de las características del Mesías y la forma en que ejercería su singularidad salvífica.
Dios no esta pensando en fulminarnos, sino en bendecirnos y en ayudarnos, porque nos ama como nadie puede, ni podrá amarnos jamás.
El cantatutor Johnny Cash, "el hombre de negro", en su última etapa, hace una reflexión profunda de la fe, la vida cristiana, el sentido de la iglesia como comunidad y en especial de la Gracia de Dios. De todo ello nos habla el periodista y teólogo José de Segovia, en una entrevista de Pedro Tarquis.
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