El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
Debemos tener sabiduría para adquirir una ambición buena, algo que Dios ha puesto en nuestro corazón, que sea para honrarle a Él y ayudar a los demás.
Los autores vieron la necesidad y el impacto que podría tener un volumen que fuese útil tanto para la instrucción en ámbitos universitarios angloparlantes de la religión evangélica latinoamericana, como para la investigación académica.
A pesar de los “silencios” que a veces vivimos en estos pueblos, Dios nos ha mostrado su amor y ha hablado con “voz de trueno” a mis vecinos con un mensaje: ¡Hay esperanza y salvación en Jesucristo!
La Biblia no debe ser bien recibida porque apoye las ideas socialistas, conservadoras o liberales, sino porque aborda cuestiones que ninguna ideología política puede responder por sí sola.
La obra colectiva documenta la historia del evangelicalismo latinoamericano mediante la traducción de fuentes primarias, brindando perspectivas y deliberaciones de las primeras generaciones de evangélicos en América Latina.
Una reflexión sobre el papel del descanso en nuestra vida.
Las trece colonias americanas originales encontraron un marco para una interdependencia saludable entre ellas, a pesar de su diversidad religiosa.
Dios sigue hablándonos a través de su Palabra Viva.
Hoy, los seguidores de Jesús, no podemos identificarnos con un gobierno en particular o un imperio moderno, porque somos una comunidad transnacional.
El fútbol se arraigó en la clase trabajadora británica porque había capillas, escuelas dominicales y jóvenes que buscaban ser parte de algo, mucho antes de que existieran los clubes profesionales, los estadios y los contratos televisivos.
Debe existir la posibilidad de decir no a la fe y los valores cristianos para asegurar que sea posible una comunidad alternativa al reino de este mundo, expone César García.
Sesenta años después de su aparición original, reaparece la autobiografía juvenil del escritor Carlos Monsiváis (1938-2010), ahora en el sello de Siglo XXI Editores en la colección Vidas para leerlas.
Una vez más, escuché con agradecimiento cómo se reafirmaban conceptos bíblicos en el Parlamento Europeo, como que la dignidad humana deriva únicamente de la idea de que el ser humano está creado a imagen de Dios.
Desde que escuché aquella frase en medio de la película, se me hizo difícil seguir prestando atención a lo que estaba aconteciendo en el cine.
La federación evangélica ha respondido en las últimas semanas a “una avalancha de consultas mediáticas” y reconoce que la construcción de “una narrativa pública ajustada a la diversidad del protestantismo español” no depende únicamente de su trabajo.
Las grandes naciones se caracterizan por la justicia, no por la mera fuerza. Respetan la verdad por encima de la propaganda. Fomentan la responsabilidad junto con la libertad.
Los libros, particularmente los clásicos, nos extienden sus brazos sobre nosotros para refrescarnos y continuar la brega.
Una reflexión sobre cómo el afán por las ganancias materiales nos puede desviar del camino.
Ante la avidez de certificación, por todas partes emergen centros que ofrecen maestrías y doctorados exprés. El mundo evangélico no es ajeno a dicha tendencia.
Los estados se enfrentan a amenazas reales y, a veces, el mal solo puede frenarse por la fuerza. Pero la lección es clara: la guerra es profundamente ineficaz para crear justicia, reconciliación u orden duradero.
El autor desarrolló su relación con los libros, los desafíos para ejercer la lectura en un contexto donde las redes sociales popularizaban los mensajes cortos y fugaces.
La conferencia anual ELF, con cerca de 900 asistentes de todo el continente, remarcó la necesidad de un servicio fiel y aferrado a la Biblia, en un contexto donde la fe despierta en Europa.
No es lo mismo conocer de Dios que conocer a Dios. Por eso necesitamos leer la Palabra de Dios buscándole siempre a Él.
La presencia del secretario de guerra de EEUU en una concentración cristiana conservadora, reforzó la percepción de que un cristianismo belicoso y militante está ganando influencia en los círculos nacionalistas.
Lee nos legó una pieza literaria sobre la intolerancia, el racismo y la religiosidad evangélica que sucumbe ante los prejuicios y se deja arrastrar por la corriente del supremacismo blanco.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de Protestante Digital.