No es solo cuestión de encontrar el ritmo de Dios, no es solo ir mas despacio o con menos ambición personal, sino también vivir intencionalmente para la gloria de Dios.
Foto de [link]Ruben Christen[/link] en Unsplash
Estamos todos horrorizados por el accidente del domingo por la tarde/noche en la línea de alta velocidad Madrid Andalucía, cerca de Adamuz (Córdoba), con, hasta ahora, 39 fallecidos y mas de 100 heridos, donde un tren de la empresa italiana Iryo, con dirección Málaga a Madrid, salió de la vía a mas de 200km/hora, recibiendo el golpe del Alvia que hacía el trayecto a una velocidad similar en ese momento, de Madrid a Huelva. Nuestras oraciones son para las familias rotas en este momento.
Yo, como muchos, hemos viajado en esta ruta múltiples veces, siendo, después de la línea Madrid-Barcelona, la que lleva más trenes a diario. Solo hay que salir en tren de Atocha para ver que sale cada pocos minutos un tren de alta velocidad, de una de las compañías que hacen el trayecto Madrid-Andalucía, para ver que esta ruta es como una serie de interminables convoyes que viajan unos detrás de otro, como una serpiente que se mueve a alta velocidad, dándonos la apariencia de que está volando.
Antes del AVE muchos íbamos en avión a Málaga, un viaje de apenas una hora, pero entre desplazamientos al aeropuerto, se tardaba casi más, de puerta a puerta, que viajar ahora en AVE. Además, en tren es más barato, y las compañías aéreas redujeron mucho los viajes, al igual que pasó con el puente aéreo Madrid-Barcelona, ahora reemplazado por otra ‘cinta transportadora continua’ de trenes.
A las espera de los resultados de la investigación sobre las causas, aparentemente de fallos técnicos (aunque los fallos técnicos siempre tendrán su origen en fallos humanos), solo quisiera hace una valoración general en estos momentos.
Está claro que nuestra sociedad busca la inmediatez, reducir los trayectos de viaje, tener todo a mano al instante. Queremos volar, correr en la vida, a toda marcha: no nos gusta la espera. Y el modelo de progreso se relaciona con esta inmediatez. Unos trenes que casi vuelan, hasta más de 300 km por hora en el caso de AVE, su ‘low cost’ el Avlo (Talgo), el Iryo y el Ouigo (el Alvia, más antiguo, suele viajar a 200km por hora). Me he preguntado a veces, observando por la ventana el paisaje que ‘vuela’ afuera, que cualquier percance técnico en el tren, la catenaria o las vías, o un obstáculo en la misma vía, podría causar un gran accidente. Al coincidir dos trenes en el mismo momento de la salida de uno de ellos, se ha multiplicado los fallecidos y heridos.
Nos llama reflexionar sobre nuestra forma de vivir en nuestra sociedad actual. Lo importante es ir cada vez más rápido, dándonos la impresión que estamos avanzando, mejorando y progresando. Puede ser que la velocidad no sea la mejor opción. Puede que sea mejor cambiar una vida frenética por una vida de más reflexión y contemplación. No vivir como si se acabara mañana nuestra vida, sino vivir en la presencia de Dios, caminando en esta vida terrenal con una perspectiva eterna de las cosas, las personas y el tiempo, conscientes que Dios está en control, conscientes de lo que Él valora que es más importante.
Pasajes como Isaías 40:31 ‘…pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán’; 1 Tesalonicenses 4:11-12, ’…procurar vivir en paz con todos, a ocuparos en vuestras propias responsabilidades y a trabajar con vuestras propias manos..’, y el Salmo 46:10 ‘Quedaos quietos, reconoced que yo soy Dios. ¡Yo seré exaltado entre las naciones! ¡Yo seré enaltecido en la tierra!’, son ejemplos donde Dios nos apunta a una vida de más dependencia y confianza en Él, y menos en la búsqueda de la comodidad a toda costa. No es solo cuestión de encontrar el ritmo de Dios, no es solo ir mas despacio o con menos ambición personal, sino también vivir intencionalmente para la gloria de Dios, no la nuestra, mediante la oración, la dedicación a las personas como son; preocupándonos menos por lo que nos pueden beneficiar, dando importancia a lo que realmente importa, a lo que Dios nos encomienda, a las personas, Sus criaturas, y a Su amada creación.
La década en resumen: teología, con José Hutter
La conmemoración de la Reforma, las tensiones en torno a la interpretación bíblica de la sexualidad o el crecimiento de las iglesias en Asia o África son algunos de los temas de la década que analizamos.
Intervalos: Disfruten de la luz
Estudiamos el fenómeno de la luz partiendo de varios detalles del milagro de la vista en Marcos 8:24, en el que Jesús nos ayuda a comprender nuestra necesidad de ver la realidad claramente.
2020, año del Brexit
Causas del triunfo de Boris Johnson y del Brexit; y sus consecuencias para la Unión Europea y la agenda globalista. Una entrevista a César Vidal.
7 Días 1x08: Irak, aborto el LatAm y el evangelio en el trabajo
Analizamos las noticias más relevantes de la semana.
Min19: Infancia, familia e iglesias
Algunas imágenes del primer congreso protestante sobre ministerios con la infancia y la familia, celebrado en Madrid.
X Encuentro de Literatura Cristiana
Algunas fotos de la entrega del Premio Jorge Borrow 2019 y de este encuentro de referencia, celebrado el sábado en la Facultad de Filología y en el Ayuntamiento de Salamanca. Fotos de MGala.
Idea2019, en fotos
Instantáneas del fin de semana de la Alianza Evangélica Española en Murcia, donde se desarrolló el programa con el lema ‘El poder transformador de lo pequeño’.
Héroes: un padre extraordinario
José era alguien de una gran lealtad, la cual demostró con su actitud y acciones.
Programa especial de Navidad en TVE
Celebración de Navidad evangélica, desde la Iglesia Evangélica Bautista Buen Pastor, en Madrid.
Primer Congreso sobre infancia y familia, primera ponencia
Madrid acoge el min19, donde ministerios evangélicos de toda España conversan sobre los desafíos de la infancia en el mundo actual.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de Protestante Digital.
Si quieres comentar o