domingo, 6 de abril de 2025   inicia sesión o regístrate
 
Protestante Digital

 
 

Un hogar llamado basura

Necesitamos preguntarnos que está aconteciendo en nuestro interior para hacer de nuestro planeta, que es nuestro hogar, un gran vertedero de basura y seguir indiferentes. Por Ana María Leyda Menéndez.

IMAGINA 06 DE ABRIL DE 2025 10:00 h
Foto de [link]Tom Fisk[/link] en Pexels

Es bastante complicado ser una persona amante del orden y de la limpieza y vivir en un lugar donde lo más normal es encontrar basura por todos los lados. Con frecuencia en esta situación sufres, porque te gustaría verlo todo como en tu casa, en un pueblo o ciudad del norte global cuando en realidad estás viviendo en cualquier país de los mal llamados del tercer mundo. En mi caso fue primero en Perú hace 25 años y ahora en Mozambique.



Sales de casa y mires donde mires hay basura, puede estar salpicada: una bolsa por aquí, un pañal descartable por allá o una sandalia un poco más lejos; o bien formado pequeños acúmulos en cualquier rincón; ocupando todo el cauce de un riachuelo o dando lugar a verdaderas montañas. La basura es la reina.



Lo más fácil y también lo más simple (en el mal sentido de la palabra) sería pensar que esto ocurre porque en los países empobrecidos sus habitantes no han desarrollado aún una conciencia ecológica que los lleve a valorar, cuidar y mantener sus ecosistemas, sus hábitats y sus espacios limpios. No es tan sencillo: el desarrollo económico y los patrones de consumo actuales son globales, se dan de manera parecida en Berlín y en Maputo, aunque con diferentes recursos para hacer frente a sus consecuencias. El modo que tenemos de vivir en cualquier parte del mundo ha generado un drástico y dramático crecimiento de los desechos y lo peor es que un gran porcentaje de esta basura es plástico. Se calcula que el 60% de los desechos sólidos del mundo urbano lo es. Esto complica mucho la situación. La complica tanto que se habla de la pandemia del plástico y las Naciones Unidas lo han calificado de crisis planetaria1. De hecho, para 2050 se valora que habrá en peso en los océanos más desechos plásticos que peces.



Cuando eres una persona amante del orden y de la limpieza y comienzas a ver en el entorno cercano las consecuencias que tiene vivir rodeado de basura ya no solo sufres, sino que te empiezas a preocupar seriamente. Por mi trayectoria profesional he tenido la oportunidad de trabajar en proyectos sociales en países del sur global en el área de salud y he visto de primera mano lo que basura genera en la salud de las personas, especialmente en la de los niños y niñas más pequeños y más pobres. Al principio no podía entender el porqué de cuadros infantiles tan exagerados hasta que los compañeros y compañeras locales me lo explicaron de una manera maravillosamente sencilla: si vives en la basura, comes basura y respiras basura, la basura acaba saliéndote por los poros de la piel.





Pero no se trata de vivir en la basura, respirar basura y comer basura intencionalmente o porque no se tiene otra cosa, se trata de que los desechos especialmente plásticos están en nuestra agua, en nuestro aire, en nuestra tierra y en nuestras casas. El plástico, considerado un producto milagroso en el siglo XX se ha convertido en la maldición del siglo XXI2. No nos imaginamos la vida cotidiana sin él, es esencial para la civilización moderna3. Sólo en 2023 en el mundo se produjeron 300,4 millones de toneladas métricas de este material4. Hace nuestra vida más fácil y tiene a primera vista muchos beneficios, pero lo utilizamos sin conocer sus efectos tóxicos en nuestra salud, en otros organismos y en el medio ambiente. Yo los empecé a ver en los niños y niñas de Villa el Salvador y es que los productos plásticos pueden ejercer tanto toxicidad física como química. Los plásticos abandonados en el ambiente se descomponen por factores como la luz solar, el agua, el viento o procesos biológicos que involucran bacterias, enzimas o incluso la acción de insectos y/o roedores4. Este proceso de descomposición genera por un lado la producción de fragmentos de plástico más pequeños, los llamados nanoplásticos (NP) y microplásticos (MP) responsables de la toxicidad física y por otro la liberación de muchas de las más de 40.000 sustancias químicas5 que componen el plástico y que son responsables de su toxicidad química: neurotoxicidad, disrupción endocrina, daños en el corazón, aumento del riesgo de cáncer, deterioro del sistema inmunológico, infertilidad masculina, alergias y un largo etc.1



La toxicidad física se da por acumulación de los MP en nuestro organismo: los inhalamos, tragamos y absorbemos por la piel6. Cuanto más pequeños son más se acumulan y atraviesan mejor las barreras biológicas y por tanto tienen más capacidad de ingresar en los tejidos y de distribuirse sistémicamente7. Se han encontrado MP en el colón, en la placenta y en la sangre humana lo que indica su capacidad de viajar por el cuerpo y alojarse en órganos alterando el funcionamiento normal de los mismos6. Una vez allí las sustancias químicas que componen el plástico ejercen su toxicidad.



Cuando eres una persona amante del orden y de la limpieza y comienzas a ver en los más pequeños las consecuencias que tiene vivir rodeado de basura ya no solo sufres sino que empiezas a preocuparte seriamente y a investigar. Y lo que vas descubriendo lejos de tranquilizarte, te incomoda mucho porque la toxicidad del plástico, tanto física como química, se da a lo largo de toda la vida, tanto de las diferentes etapas de este material como del proceso vital de los seres humanos8.



La vida del plástico pasa, como la nuestra, por diferentes etapas que en resumen serían: 1) extracción y transporte, 2) refinado y fabricación, 3) producto de consumo y empaquetado y 4) gestión de los residuos. Desgraciadamente todas ellas afectan de manera negativa a la salud humana8.



El 99% de los plásticos provienen de combustibles fósiles y en la fractura hidráulica para obtener su materia prima se usan más de 170 sustancias que sabemos que tienen impacto negativo directo y documentado en la piel, en los ojos, en el hígado, en el cerebro, en el sistema respiratorio, nervioso y gastrointestinal.



Durante la transformación de los combustibles fósiles en resinas plásticas y aditivos se emiten al aire agentes reconocidos como cancerígenos y otras sustancias altamente tóxicas que continúan dañando nuestro organismo y nuestra salud: deterioro del sistema nervioso, problemas reproductivos y del desarrollo, cáncer y leucemia entre otros8. Todas estas sustancias químicas cancerígenas, neurotóxicas y disruptoras endocrinas tras ser generadas impactan negativamente no sólo en nosotros sino también en el medio ambiente, contaminando el agua, el aire y la tierra, afectando a todos los organismos vivos que entran en contacto con ellas3.



Una vez el plástico es fabricado tiene uso en infinitas aplicaciones muchas de ellas relacionadas con nuestra alimentación. Las investigaciones se han centrado de modo especial en las partículas de NP transferidas de los embalajes, envoltorios o recipientes plásticos a los alimentos. Un ejemplo muy preocupante son los biberones y/o los tapers de plástico6 especialmente cuando se usan con alimentos o líquidos calientes porque las partículas plásticas son liberadas en grandes cantidades y las ingerimos directamente con sus cientos de sustancias tóxicas8.



Una vez empleados, especialmente los plásticos de un solo uso se convierten en residuos. Y en todas las tecnologías para su gestión incluyendo la incineración se emiten al aire, al agua y a los suelos metales tóxicos como el plomo, el mercurio, sustancias orgánicas como las digoxinas y los furanos, gases ácidos y otras sustancias tóxicas, contaminándolos. Así las personas que viven en estos entornos beben agua contaminada y riegan con esta agua los alimentos cultivados en un suelo también contaminado. Con lo que estos tóxicos entran en el organismo y se acumulan en los tejidos ejerciendo la toxicidad química anteriormente mencionada8.



En la mayoría de los casos menos del 15% de las toneladas de residuos plásticos producidos se reciclan o se incineran. Desgraciadamente el 80% de los desechos se eliminan en vertederos7 o se acumulan en hábitats naturales3.



A esto estamos expuestos todos y todas, nadie se libra, es una desgracia global que hemos aceptado generar colectivamente sin cuestionarnos demasiado. Pero no todos estamos expuestos de la misma manera, algunas personas lo están más que otras. Así las personas que trabajan a lo largo de la cadena de producción de plásticos o de la gestión de sus residuos o las comunidades próximas a estas fábricas están más expuestas a la toxicidad que los rodea. Otro grupo altamente vulnerable son los niños, más vulnerables cuanto más pequeños4. El embarazo y la infancia son momentos de la vida del ser humano de alta vulnerabilidad a los tóxicos ambientales. La exposición temprana a sustancias químicas peligrosas puede afectar su salud no sólo en la primera infancia sino a lo largo de toda su vida. Y por exposición temprana entendemos aquella que acontece en los 1.000 primeros días de vida. De hecho, se ha confirmado ya la presencia de nano y MP en placentas humanas, en meconios de recién nacidos y en leche materna.



Los niños pequeños tienen además hábitos como gatear, arrastrarse por el suelo, meterse todo en la boca, chuparse los dedos. Esto les expone más al medio ambiente y de una manera diferente a la de los adultos. Por otro lado, los niños comen, beben y respiran más por unidad de peso corporal que los adultos lo que hace que los contaminantes del medio ambiente sean absorbidos de manera desproporcionada por los más pequeños. Cox y cols.9 estimaron que la ingesta diaria de MP en los Estados Unidos era en niñas de 203 partículas y en niños de 223, pudiendo variar estas cifras en función del consumo de alimentos que sabemos que están altamente contaminados como son los mariscos, pescados, miel, sal, y agua, especialmente la embotellada en plástico.



Además, toda esta exposición se está dando en los más pequeños al mismo tiempo que se desarrolla todo su organismo5. El sistema neurológico o el inmunológico están madurando simultáneamente a la entrada en el cuerpo del niño por ingestión, aspiración y contacto dérmico de sustancias que con certeza sabemos que van a alterar su desarrollo y funcionamiento y que en muchos casos van a actuar como factores epigenéticos. Zaheer y cols.10 demostraron en el año 2022 el vínculo entre la exposición a nano y MP durante los periodos pre y postnatal temprano y el desarrollo del autismo.



Todos estamos expuestos a la contaminación, pero como podemos comprobar nuestros niños la sufren más que nosotros aunque tengan reconocido el derecho a un medioambiente saludable. Son los estados y sus gobiernos los encargados de garantizar esto a través de medidas que prevengan y disminuyan su exposición a sustancias tóxicas o a condiciones ambientales nocivas que afecten directa o indirectamente su salud5. Estas medidas varían mucho entre los diferentes países porque, aunque en general los niños y niñas son los más afectados por la contaminación y por la basura, los niños más pobres lo son sin duda incomparablemente más.



¿Por qué Milagrosa, Gercio, Anercia o Jacira tienen cuadros dermatológicos extremadamente floridos? ¿Será sólo por el descuido y la ignorancia de sus cuidadores o hay razones de mayor peso que están escondidas detrás?



África en general es considerada como uno de los grandes contribuyentes a la contaminación plástica a gran escala de los sistemas marinos. Así Egipto, Argelia, Nigeria y Sudáfrica ocupan puestos entre los 15 primeros países (de 192) en la generación de desechos plásticos emitidos a los océanos desde los ríos. Es importante saber que todos estos plásticos desechados no se fabrican en África, sino que provienen principalmente de China, Europa y Estados Unidos. Frente a esto algunos países africanos ya han establecido leyes que intentan controlar de alguna manera este problema como por ejemplo prohibir la importación de bolsas de plástico o, como ya han hecho 34 países del continente, prohibir los plásticos de un solo uso7. Sin embargo, estas medidas no impiden que se viva un problema muy serio y es que más del 90% de los desechos plásticos hoy en día acaban en vertederos, o se queman al aire libre emitiendo gases tóxicos que contaminan la atmósfera. Así que Milagrosa, Gercio, Anercia y Jacira son receptores de la contaminación que se genera en su entorno, pero también de la contaminación marina y atmosférica por nano y MP que se generan en otros lugares. Los niños de los países más pobres como Mozambique se enfrentan a la mayor y peor contaminación. Todo lo que en Europa o en los Estados Unidos nos incomoda, o entendemos que atenta contra nuestra salud como por ejemplo los desechos peligrosos provenientes de los equipos eléctricos y electrónicos lo empaquetamos en contenedores y lo exportamos a los países empobrecidos para que no nos contaminen ni nos enfermen a nosotros5.



Yo no sé cuál es la mejor solución para este problema, que es de todos, que todos causamos y que todos sufrimos, especialmente (repito) los niños y niñas más pequeños y pobres de los países del Sur global. Pero como mujer práctica se me ocurren algunas posibilidades que lanzo por escrito como quien piensa en voz alta: 1) eliminar en la medida de lo posible el plástico de nuestra vida, especialmente el de un solo uso que es tan poco útil y tanto daño genera, 2) aprender a vivir con menos y a que ese menos dure lo más posible, 3) exigir que la obsolescencia programada desaparezca, 4) garantizar que los niños y niñas disfruten del más alto nivel de salud posible gracias a la adopción de medidas por parte de los estados para prevenir y disminuir la exposición a sustancias o condiciones ambientales nocivas que afecten directa o indirectamente a la salud de los más pequeños.



Creo que necesitamos preguntarnos sin cesar que está aconteciendo en nuestro interior como humanidad para hacer de nuestro planeta, que es nuestro hogar, un gran vertedero de basura y seguir indiferentes. Que nos está pasando para llegar a dañar de manera consciente nuestra salud como lo estamos haciendo y mantenernos inmóviles. Que nos sucede para poner en peligro el presente y el futuro de los más vulnerables del planeta manteniéndonos como meros observadores pasivos. Creo que serán ellos: Milagrosa, Gercio, Anercia, Jacira y tantos otros y otras los que dentro de no tanto tiempo nos preguntarán perplejos y dolidos por qué no hicimos nada cuando aún estábamos a tiempo.



 



Ana María Leyda Menéndez es odontopediatra y forma parte de la Mesa de Cuidado de la Creación del Movimiento de Lausana.



 



REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS



 



1.-Dibia SIC, Wala KT, Onwuzurike U, Anabaraonye B, Arinze CP. The impact of plastic pollution on public health in Nigeria. International Journal of Research in Civil Engineering and Technology 2024;4(1):6-10



2.- Maquart PO, Froehlich Y, Boyer S. Plastic Pollution and infectious diseases. Lancet Planet Health 2022; 6: e842-45



3.-Prakash S. Impacto of plastic pollution on environment and human health. IRE Journals 2017;1(5):53-9



4.-Winiarska E, Jutel M, Zemelka-Wiacek M. The potential impact of nano and microplastics on human health: understanding human health risks. Environmental Research 2024



5.-Sripada K, Wierzbicha A, Abass K, Grimalt JO, Erbe A, Pál-Weihe HB et al. A children´s health perspective on nano and microplastics. Environmental Health Perspectives 2022; 130(1):015001



6.-Xu JL, Lin X, Wang JJ, Gowen AA. A review of potential human health impacts of micro and nanoplastics exposure. Science of The Total environment 2022;10:851(pt1):158111



7.-Adenian AA, Ayesu-Koranteng E, Shakantu W. A review of the literature on the environmental and health impact of plastic waste pollutants in sub-Saharan Africa. Pollutants 2022;2:531-45



8.-El plástico y la salud. Los costos ocultos de un planeta plástico. Resumen ejecutivo. Disponible en: www.ciel.org/plasticandhealth



9.- Zaheer J, Kim H, Ko IO, Jo EK, Choi EJ, Lee HJ et al. Pre/post-natal exposure to microplastic as a potential risk factor for autism spectrum disorder. Environ  Int 2022; 161



10.-Cox KD, Covernton GA, Davies HL, Dower JF, Juanes F, Dudas SE. Human consumption of microplastics. Environ Sci Technol 2019;53(12):7068-7074



 


 

 


0
COMENTARIOS

    Si quieres comentar o

 



 
 
ESTAS EN: - - - Un hogar llamado basura
 
 
AUDIOS Audios
 
La década en resumen: teología, con José Hutter La década en resumen: teología, con José Hutter

La conmemoración de la Reforma, las tensiones en torno a la interpretación bíblica de la sexualidad o el crecimiento de las iglesias en Asia o África son algunos de los temas de la década que analizamos.

 
Intervalos: Disfruten de la luz Intervalos: Disfruten de la luz

Estudiamos el fenómeno de la luz partiendo de varios detalles del milagro de la vista en Marcos 8:24, en el que Jesús nos ayuda a comprender nuestra necesidad de ver la realidad claramente.

 
2020, año del Brexit 2020, año del Brexit

Causas del triunfo de Boris Johnson y del Brexit; y sus consecuencias para la Unión Europea y la agenda globalista. Una entrevista a César Vidal.

 
7 Días 1x08: Irak, aborto el LatAm y el evangelio en el trabajo 7 Días 1x08: Irak, aborto el LatAm y el evangelio en el trabajo

Analizamos las noticias más relevantes de la semana.

 
FOTOS Fotos
 
Min19: Infancia, familia e iglesias Min19: Infancia, familia e iglesias

Algunas imágenes del primer congreso protestante sobre ministerios con la infancia y la familia, celebrado en Madrid.

 
X Encuentro de Literatura Cristiana X Encuentro de Literatura Cristiana

Algunas fotos de la entrega del Premio Jorge Borrow 2019 y de este encuentro de referencia, celebrado el sábado en la Facultad de Filología y en el Ayuntamiento de Salamanca. Fotos de MGala.

 
Idea2019, en fotos Idea2019, en fotos

Instantáneas del fin de semana de la Alianza Evangélica Española en Murcia, donde se desarrolló el programa con el lema ‘El poder transformador de lo pequeño’.

 
VÍDEOS Vídeos
 
Héroes: un padre extraordinario Héroes: un padre extraordinario

José era alguien de una gran lealtad, la cual demostró con su actitud y acciones.

 
Programa especial de Navidad en TVE Programa especial de Navidad en TVE

Celebración de Navidad evangélica, desde la Iglesia Evangélica Bautista Buen Pastor, en Madrid.

 
Primer Congreso sobre infancia y familia, primera ponencia Primer Congreso sobre infancia y familia, primera ponencia

Madrid acoge el min19, donde ministerios evangélicos de toda España conversan sobre los desafíos de la infancia en el mundo actual.

 
 
Síguenos en Ivoox
Síguenos en YouTube y en Vimeo
 
 
RECOMENDACIONES
 
PATROCINADORES
 

 
AEE
PROTESTANTE DIGITAL FORMA PARTE DE LA: Alianza Evangélica Española
MIEMBRO DE: Evangelical European Alliance (EEA) y World Evangelical Alliance (WEA)
 

Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de Protestante Digital.