miercoles, 3 de julio de 2024   inicia sesión o regístrate
 
Protestante Digital

 
1
 

Solo por hoy

La presentación que hizo el pastor de su iglesia fue jubilosa...
EL ESCRIBIDOR AUTOR Eugenio Orellana 18 DE ENERO DE 2014 23:00 h

Cuando fueres convidado por alguno a bodas, no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más distinguido que tú esté convidado por él, y viniendo el que te convidó a ti y a él, te diga: Da lugar a éste; y entonces comiences con vergüenza a ocupar el último lugar. Mas cuando fueres convidado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te convidó, te diga: Amigo, sube más arriba; entonces tendrás gloria delante de los que se sientan contigo a la mesa (Lucas 14.8-10).

¡Quién iba a pensar que al propio anfitrión del banquete le iban a pedir que ocupara uno de los asientos más alejados de la cabecera de mesa!

Cuando llegué al culto, me lo encontré sentado en la última fila. “¿Y usted” le dije, sorprendido, “qué está haciendo sentado acá?” Llevándose el dedo índice a los labios, me respondió, sotto voce: “¡Shsst! ¡Que tienen visitas!» Yo, bajando la voz, le repliqué: “¿Y qué tiene que ver que tengan visitas con que usted esté sentado acá?” “Es que me han pedido que, solo por hoy, les ceda mi lugar a las visitas. ¡Parece que se trata de gente importante!” “¡No puede ser!” le respondí. “Ya ves que puede ser” me respondió con una voz tranquila y una mirada tierna. Lo dejé para ir a ocupar mi asiento habitual en la cuarta fila.(*)

Pensando que quizás no era más que una broma, me dediqué a observar. Vi a los músicos que afinaban sus instrumentos con todo esmero, al pastor que se movía nervioso de un lado a otro hablando con este y dando instrucciones a aquel y a los feligreses que parecían un poco desorientados por lo que estaba pasando. Los asientos de honor estaban ocupados por dos señores con traje entero y dos damas que los acompañaban y que supuse –como efectivamente resultó ser—eran sus esposas.

Una atmósfera extraña inundaba el salón. No era la parsimonia habitual a la que estábamos acostumbrados domingo a domingo y que siempre nos pareció tan cómoda, tan “como en casa”.
Me acerqué al pastor y le pregunté: “¿Qué está pasando aquí, pastor?” Y me respondió: “Nada, es que le he pedido a Dios que solo por hoy nos ceda su sitio habitual para dárselo a estas visitas que son muy importantes. Me interesa que se lleven una buena impresión de nosotros así es que hemos preparado algo muy especial para ellos”. “¿Ha hecho usted eso?” le pregunté, extrañado. “Sí”, me dijo, “pero no se preocupe; como le digo, es solo por hoy. Y Dios no se ha negado” dicho lo cual, dándome una palmadita en el hombro salió presuroso para hablar con el director del coro. Volví a mi asiento pensando en lo que había oído y recordando la famosa frase [atribuida a Don Quijote]: “Cosas veredes, querido Sancho”.

Cuando se dio inicio al culto, empecé a darme cuenta que el arreglo iba en serio. El coro abrió con una canción de lo más contagiosa. Era nada menos que un corrido mexicano con letra cristiana. Pronto, todo el mundo estaba moviendo cuerpo, brazos y manos en alto al ritmo del corrido. El tiempo de alabanzas tomó cuatro himnos más, todos muy bien seleccionados, con melodías muy rítmicas y pegajosas; de esos que la gente gusta cantar a todo pulmón. Me llamó la atención ver que los músicos y cantantes no dejaban de dirigir voz y miradas a las visitas; así es que me dije: “Pocas veces los he visto tocando y cantando con tanto entusiasmo. Se ve que quieren impresionar”.
Dios entretanto, en la última fila, observaba en silencio y con la misma sonrisa que ya le había visto, mientras con los dedos de su mano derecha llevaba el ritmo tamborileando en el respaldar del asiento de adelante.

La presentación que hizo el pastor de su iglesia fue jubilosa. Nombró a los oficiales, los hizo ponerse de pie; nombró a todos los que ostentaban algún cargo, incluso a los que no habían venido funcionando por varios meses, mencionó cada una de las actividades que desarrollaba la iglesia, todo, con un rostro lleno de satisfacción. Al final, media congregación estaba de pie para que los visitantes los vieran. “Tienen que llevarse la mejor impresión de nosotros” había dicho. Y sin duda que estaba logrando su objetivo porque los dos matrimonios que ocupaban “solo por hoy” el sitio que correspondía a Dios daban muestras de estar realmente complacidos.

Me volví para ver la reacción de Dios. Ahí estaba, sentado en el mismo lugar donde lo había encontrado al llegar; la misma sonrisa y la misma mirada; sin embargo, me pareció ver que por la frente lo recorría un cierto aire de preocupación. (O a lo mejor era idea mía.) De pronto, sin embargo, nuestras miradas se encontraron y en esa milésima de segundo, el sitio donde había estado sentado y siguiendo el desarrollo del culto, quedó vacío. Se había ido, con la misma suavidad que había mostrado cuando conversamos. Nadie –salvo yo—pareció darse cuenta de su ausencia. Su sitio vacío era uno más de los muchos que había aquella mañana de domingo. El culto siguió su desarrollo, llegó a su fin y, todos felices, empezamos a salir para volver a nuestras casas. Los visitantes, muy impresionados. El pastor, contento y el director del coro, satisfechísimo. “¿Y Dios?” me pregunté. “Bueno, veremos cómo se irá a sentir el próximo domingo cuando vuelva a ocupar el asiento de honor”.

(*) Si el lector lee con cuidado, verá que mientras Dios tutea al creyente que le habla, éste lo trata respetuosamente de usted, que no es la forma habitual que usamos cuando nos dirigimos a Él orando. Este detalle no deja de tener su peculiaridad. A nosotros nuestros padres —y nosotros a nuestros hijos y éstos a los suyos— nos enseñaron a tratarlos de usted; sin embargo, cuando oramos, a Dios lo tuteamos, usando el estilo que muchas otras familias hispanas aplican en sus casos. Para ser consecuente con mi estilo, yo debería tratarlo de usted como lo hacen mis hijos y nietos pero pareciera que entre Dios y yo hay cierta “familiaridad espiritual” que, entre los humanos parece no pasar de ser una “familiaridad afectiva”.
 

 


1
COMENTARIOS

    Si quieres comentar o

 
Respondiendo a

Nicoleta Tudor(Rumania)
23/01/2014
21:26 h
1
 
Impresionante!! Eso pasa en TODAS LAS IGLESIAS!!! FELICIDADES hermano por tu valentia .Dios te bendiga,y que sigas escribiendo temas como esta..y mas!!
 



 
 
ESTAS EN: - - - Solo por hoy
 
 
AUDIOS Audios
 
La década en resumen: teología, con José Hutter La década en resumen: teología, con José Hutter

La conmemoración de la Reforma, las tensiones en torno a la interpretación bíblica de la sexualidad o el crecimiento de las iglesias en Asia o África son algunos de los temas de la década que analizamos.

 
Intervalos: Disfruten de la luz Intervalos: Disfruten de la luz

Estudiamos el fenómeno de la luz partiendo de varios detalles del milagro de la vista en Marcos 8:24, en el que Jesús nos ayuda a comprender nuestra necesidad de ver la realidad claramente.

 
2020, año del Brexit 2020, año del Brexit

Causas del triunfo de Boris Johnson y del Brexit; y sus consecuencias para la Unión Europea y la agenda globalista. Una entrevista a César Vidal.

 
7 Días 1x08: Irak, aborto el LatAm y el evangelio en el trabajo 7 Días 1x08: Irak, aborto el LatAm y el evangelio en el trabajo

Analizamos las noticias más relevantes de la semana.

 
FOTOS Fotos
 
Min19: Infancia, familia e iglesias Min19: Infancia, familia e iglesias

Algunas imágenes del primer congreso protestante sobre ministerios con la infancia y la familia, celebrado en Madrid.

 
X Encuentro de Literatura Cristiana X Encuentro de Literatura Cristiana

Algunas fotos de la entrega del Premio Jorge Borrow 2019 y de este encuentro de referencia, celebrado el sábado en la Facultad de Filología y en el Ayuntamiento de Salamanca. Fotos de MGala.

 
Idea2019, en fotos Idea2019, en fotos

Instantáneas del fin de semana de la Alianza Evangélica Española en Murcia, donde se desarrolló el programa con el lema ‘El poder transformador de lo pequeño’.

 
VÍDEOS Vídeos
 
Héroes: un padre extraordinario Héroes: un padre extraordinario

José era alguien de una gran lealtad, la cual demostró con su actitud y acciones.

 
Programa especial de Navidad en TVE Programa especial de Navidad en TVE

Celebración de Navidad evangélica, desde la Iglesia Evangélica Bautista Buen Pastor, en Madrid.

 
Primer Congreso sobre infancia y familia, primera ponencia Primer Congreso sobre infancia y familia, primera ponencia

Madrid acoge el min19, donde ministerios evangélicos de toda España conversan sobre los desafíos de la infancia en el mundo actual.

 
 
Síguenos en Ivoox
Síguenos en YouTube y en Vimeo
 
 
RECOMENDACIONES
 
PATROCINADORES
 

 
AEE
PROTESTANTE DIGITAL FORMA PARTE DE LA: Alianza Evangélica Española
MIEMBRO DE: Evangelical European Alliance (EEA) y World Evangelical Alliance (WEA)
 

Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de Protestante Digital.