El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
Contextualización, fidelidad, preparación, o apologética son algunas de las claves que exploramos con Hélder Favarin, que acaba de publicar un libro dedicado a la predicación en nuestro país.
Conversamos con Hélder Favarin, expositor bíblico en el próximo Fórum de Apologética, sobre los retos de la predicación en España en la actualidad.
Tómate un tiempo con tu Dios y deja que Él conmueva tu corazón de nuevo. Entonces puedes predicar la Navidad.
Estar en relación con Jesús no es solo el objetivo final del ministerio sino que también es el medio por el que se produce una auténtica transformación.
Los rasgos principales de la predicación de Stott, decían, son: su base bíblica, el equilibrio con el que trata los temas, la forma intelectual en que lo hace y la manera cómo evita toda teatralidad.
Tan solo cinco meses después de haber renunciado a su ateísmo, el que había sido ateo se convirtió en predicador de la Biblia.
Si Stott fue uno de los principales representantes del cristianismo evangélico del siglo pasado, no era por una agenda social o política, sino por su pasión por el Evangelio.
John Stott no fue a All Souls deliberadamente. Era su iglesia de toda la vida. Volvía al lugar donde se había criado.
La información de 1 Corintios 9:5 demuestra que había apóstoles casados, incluyendo a Simón Pedro, quienes eran acompañados por sus esposas en los viajes misioneros.
Salgamos sin más con el mensaje del Señor traducido a la lengua asequible que cada cual posea.
Tenemos la obligación divina de representar bien el mensaje de Dios y ser mensajeros sanos. Un artículo de Hebert Palomino.
La predicación o comunicación del mensaje cristiano, en última instancia, no está destinada a informar o educar a quienes nos oyen, sino que primordialmente salven sus almas para el tiempo y la eternidad.
No todo el mundo puede ser lo que la gente llama “un buen predicador”, pero nadie tiene por qué ser “un mal predicador”.
― ¿Por qué se machaca tanto al auditorio con el “sálvense, sálvense”… ¿Acaso están alistando una membresía de perdidos?
Diez sencillos pasos.
Ya que Dios, en su sabio designio, dispuso que el mundo no lo conociera mediante la sabiduría humana, tuvo a bien salvar, mediante la locura de la predicación, a los que creen
El programa Buenas Noticias TV entrevistó al predicador Luis Palau con motivo de su visita a Madrid.
Nuestra prioridad hoy es llenar el púlpito de un conocimiento edificante de la Palabra de Dios, única fuerza capaz de promover los verdaderos cambios que deben producirse en nuestras vidas.
No solo menospreciaron Su comienzo y Su vida, sino también en especial Su muerte.
Aprender y crecer como predicadores no es simplemente una cuestión de afinar nuestras habilidades. Es tomar conciencia del privilegio que tenemos de servir a nuestro misericordioso Dios como sus embajadores y proclamadores.
Lo que normalmente hay detrás de esta expresión es una desviación de la única fuente de revelación firme y segura.
¿De qué forma pueden las iglesias compartir un mensaje escrito hace 2000 años a la nueva generación? Hablamos con uno de los impulsores de Taller de Predicación en España.
Era un proyecto inacabado, lleno de las mejores intenciones, pero también de la torpeza y necedad que acompaña incluso los actos más desinteresados.
Cuando los ancianos predican semana tras semana, año tras año, pero no otorgan oportunidades o no invierten tiempo y esfuerzo en entrenar y capacitar a otros para el ministerio de la Palabra, están fallando en su llamado, que es el de «perfeccionar» y «preparar» a otros que han recibido de Dios el mismo llamado.
Parte de la predicación que se consume hoy tiende a ser divertida, complaciente, ligera y superficial.
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