El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
Los capellanes evangélicos regalaron 400 biblias a enfermos, familiares y personal de los hospitales de Madrid en los que prestan asistencia evangélica.
El Día del Libro, en el mismo lugar donde se condenó a los “herejes” de la Reforma, los protestantes madrileños dieron lectura pública al Evangelio de Juan en la Biblia del Oso (Reina-Valera).
Entre los evangélicos “el libro más vendido sigue siendo la Biblia, tanto de estudio como las de referencias”, explica Joan González (Librería Abba). Aprovechan este día para fomentar la lectura de las Escrituras.
La verdad bíblica llama a analizar lo que escuchamos y leemos de los que hablan y escriben. Y también a pensar antes de hablar y escribir, pues seremos juzgados por nuestras palabras.
El libro se enfrenta con muchos enemigos. Tiene defensores, pero también detractores. Hasta en las propias iglesias cristianas se puede comprobar un creciente desapego de la Biblia.
Tallón no discrimina formatos, ni estilos, ni épocas. Desde Parménides hasta Eloy Izón o Belén Gopegui. Tallón convoca a Kant o Wittgenstein, a Gay Talese y a Josep Pla, a Marcel Proust y a Anne Sexton, a Georges Perec y a Fabio Morábito.
La típica estampa de Sant Jordi continúa atrayendo a miles de personas a la ciudad de Barcelona.
Hoy, además de la rosa, muchos tienen la buena costumbre de regalar literatura.
Un poema para el 23 de Abril, Día Internacional del Libro. (selecciona Isabel Pavón)
“¿Qué te inspira la frase: la fe viene por el oír, y el oír, por la palabra de Dios?” dice Sociedad Bíblica en un concurso abierto hasta el 6 de marzo.
“Una Constitución no tiene fecha de caducidad, pero puede modificarse si hay amplia mayoría para ello”, dice Eliseo Gómez-Lor, presidente del Foro Evangélico del Derecho (FED).
Cada vez más cristianos celebran con una comida la providencia de Dios en sus vidas. Tres grupos nos explican cómo y por qué lo hacen.
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