El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
En la tradición judeocristiana, “señorear” significa asumir un papel de mayordomía, donde el ser humano es responsable ante Dios de cómo utiliza y preserva el mundo natural.
El señorío de Cristo sobre nuestra vida interfiere con nuestros intereses, ya sean económicos, sociales o de cualquier otra índole.
Existen en nuestras vidas muchos “señores” que hemos de desterrar, porque impiden el señorío absoluto de Cristo sobre nosotros.
Evangelizar no es ofrecer una experiencia de liberación de sentimientos de culpa, como si Cristo fuese un superpsiquiatra sino proclamar a Jesucristo como Señor y Salvador.
Hay quienes argumentan que solamente es necesario predicar a Jesucristo presentándolo como el Salvador personal, sin mencionar la necesidad que tiene el pecador de rendirse ante Jesucristo como Señor, preocupados como están porque tal cosa signifique realizar alguna obra o mérito por parte del pecador.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de Protestante Digital.