El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
Queremos llegar a tres millones de visitas mensuales en 2017. No por la cifra, sino para que se multiplique la buena semilla y de fruto al ciento por uno.
Alzamos de nuevo la voz ante las expresiones de relativismo y la identificación de la genuina fe evangélica con el catolicismo como doctrina.
Parafraseamos al buen samaritano: “una mujer enfermó en el camino. Pasaron el marido, el político y el religioso, sin pararse a ayudarla. Sólo fumigaron la zona para evitar contagios.”
“He aprendido que a casi nadie le interesa la verdad: es incómoda, exige compromiso y quienes se aproximan a ella lo hacen desde la teoría, no desde la acción”.
Aunque la realidad es que con la Tierra sólo damos vueltas en círculo, lo cierto es que en toda cultura, época y sociedad, cada amanecer es un nuevo día.
El resultado obliga a un cambio de fondo y forma en la manera de entender y ejercer la política.
A veces los lectores confunden la información que publicamos con la apologética, la opinión de nuestros colaboradores con la línea Editorial, y finalmente churras con merinas.
París bien vale una misa, dijo una vez un rey. Ahora yihadistas inhumanos han creido que su cruzada de odio bien vale destruir vidas de forma indiscriminada.
No podemos pedir confianza plena en “la” Iglesia, ni en ninguna persona de forma incuestionable.
Sin negar que hay cambios necesarios y positivos, lo que sí es cierto es que el actual vacío de referencias impulsa un tipo de sociedad de “hijos pródigos de la cristiandad”.
Cabalgando entre los intransigentes de la Gracia y el juicio de los tolerantes, siguiendo las pisadas del Jesús que anduvo en la mar
El acceso casi universal a armas de fuego forma parte de la cultura en Estados Unidos, pero ésta necesita ser redimida.
Pocas veces una imagen consigue remover la conciencia de una sociedad como la del niño Aylan ahogado. Ante esta crisis, los cristianos tenemos algo que decir y hacer.
Pon las tuyas a remojar (refrán castellano).
Esta actitud ante lo judío y hacia Israel es sin duda un ataque ideológico, y con claros tintes antisemitas.
Nadie es imprescindible, pero sin excepción todos y cada uno de nosotros somos necesarios.
Vivimos un nacional catolicismo impuesto. Ahora ¿asistimos a su reemplazo por este nacionalismo de la “religión laica” de la bandera de colores?
Han dejado que un amor infinito les llene los corazones, y les cale hasta los tuétanos la verdad de la Palabra revelada (“amarás a tu enemigo”).
En una época de crisis llena de recortes, creemos que es más ético y estético asumir como creyentes el coste y autofinanciación de nuestras iglesias y entidades que pedir dinero público.
Un análisis -subjetivo, aunque intenta ser objetivo y claro- del resultado de las elecciones municipales y autonómicas celebradas este 24 de mayo en España.
Dentro de lo variado de posturas legítimas que existen en el pueblo evangélico, no deja de sorprendernos que se produzcan reacciones extremas poco fundamentadas.
Muchos otros eventos evangélicos lo han intentado, algunos con buena organización y contenido, y no han logrado un resultado parecido.
Un acto de Estado monopolizado por una jerarquía religiosa que sólo ha permitido que a su orilla lleguen las pateras de protestantes, judíos y musulmanes para participar en el apéndice de su gran misa funeral
Como dijo Luther King “No me preocupa tanto lo que hacen los malvados, sino el espantoso silencio de los hombres buenos”.
Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?
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