El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
Existen alrededor de 70 especies ampliamente distribuidas por Eurasia, África y América.
Los pasajes bíblicos más emblemáticos donde aparecen las encinas y los robles se encuentran en el Antiguo Testamento.
En las versiones protestantes de la Biblia no se mencionan los elefantes. Sólo se habla del marfil de Tarsis, producto de gran valor procedente de los colmillos.
En la Biblia únicamente se menciona el ébano en una ocasión, en el libro de Ezequiel.
La Escritura tiende a clasificar los distintos animales de manera diferente a como lo hace la zoología clásica.
En el Antiguo Testamento el corzo se incluye entre los animales comestibles (Dt. 14:5; 1 R. 4:23) y, además, se consideraba elegante, delicado, inocente y veloz.
Tres veces menciona la Biblia los corales (Job 28:18; Lm. 4:7 y Ez. 27:16) y en las tres se resalta el valor de piedra preciosa que ya se les concedía en la antigüedad.
La Biblia se refiere al comino en dos ocasiones. En la parábola del labrador y en el evangelio de Mateo.
Se sabe que este enorme reptil habitó las tierras bíblicas porque se han encontrado restos óseos en cavidades del monte Carmelo.
Jesús, clavado en el madero, derramó también su sangre carmesí para dar vida abundante a todos sus hijos.
Todo aquello que los humanos no pueden hacer, lo sigue realizando el Creador cada día.
Muchos creen que la naturaleza se ha creado a sí misma. Sin embargo, desde los días de Job hasta el presente, millones de personas pensamos que eso es imposible.
Son capaces de ver su camino en el cielo y seguirlo fielmente. No sólo nos dan ejemplo a las personas sino que evidencian la sabiduría de un Dios omnipotente.
Los cedros del Líbano pertenecen a la familia de las Pináceas y, tal como su nombre indica, son propios de los montes del Líbano, Siria y el Sureste de Turquía.
Las cebollas figuran en algunos monumentos egipcios en relación con las cosechas, los mercados, las mesas de las ofrendas a los dioses y en las tumbas.
Toda piel humana tiene el mismo brillo a los ojos del creador y puede llegar a resplandecer como lo hizo la de Moisés, después de entablar diálogo con Dios.
En ocasiones, la cola crecía y pesaba tanto que llegaba a rozar el suelo, ocasionando dolorosas llagas al animal. Cuando la Biblia habla de la grosura de la cola entera, se refiere precisamente a esto (Lv. 3:9).
Eran mamíferos rumiantes capaces de recorrer más de cien kilómetros al día sin comer ni beber. Sus largas patas están perfectamente diseñadas para caminar por las arenas de lo desiertos.
Para poderse mover bien entre las ramas de los árboles, sus alas son cortas y redondeadas, mientras que la cola es larga. Lo cual le otorga una gran capacidad de maniobra.
Se conocen unas seis mil variedades de avena repartidas por todo el mundo. Es menos resistente al frío, las heladas o la sequía que otros cereales como el trigo o la cebada.
Cada una de estas adaptaciones especiales de los pájaros carpinteros supone un desafío a la evolución darwinista, pero todas juntas representan un problema insoluble.
Hoy ya no se cree en el concepto de raza, sobre todo porque la genética lo desmiente y demuestra que la hibridación es enriquecedora, mientras que la endogamia genera enfermedades.
Se están poniendo de moda en el mundo los llamados “audiolibros”. Textos que la mercadotecnia del XXI ha conseguido convertir en sonido.
Este texto del libro de Levítico es el único de toda la Biblia que, además de la langosta y el langostín, menciona otros insectos saltadores y voladores como el “argol” y el “hagab” que sí se podían comer.
El respeto inteligente de la Biblia por los árboles (especialmente por los frutales) se ha visto corroborado por los descubrimientos de la ciencia moderna.
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