El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
El sábado “Europa” cumplió 76 años. Pocos países le dan importancia al “Día de Europa”, pero es bueno recordar la integración que ha ayudado a evitar la guerra entre los países de la UE.
“Se trata de un ataque deliberado contra personas de fe, que se habían reunido pacíficamente para orar”, ha dicho la embajada de Ucrania en Estados Unidos en un comunicado oficial.
En momentos como estos, cuando el sonido de la guerra llena nuestras noticias, nuestras calles e incluso nuestras oraciones, surge una pregunta inevitable: ¿cuál es el corazón de Dios en medio de tanto sufrimiento?
Volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.
Ucrania se está convirtiendo en un laboratorio de ética para la iglesia universal. El historiador Yaroslav Hrytsak afirma que el pacifismo absoluto puede llegar a ser moralmente irresponsable ante una tiranía violenta.
La guerra es siempre un trágico fracaso. Sin embargo, la historia nos recuerda que cuando las fuerzas destructivas se dejan sin respuesta, la injusticia prevalece.
Y cuando oigáis de guerras y rumores de guerras, no os asustéis; porque estas cosas tienen que suceder primero, pero aún no será el fin (Lucas 21:9)
César Vidal analiza las consecuencias de la guerra en Oriente Próximo y Medio, con una crisis que se podría extender a nivel mundial en el ámbito económico, político, social y humanitario.
Los evangélicos poseen algo de lo que a menudo carecen los gobiernos: relaciones de confianza con las bases y acceso a líderes de todos los bandos.
Debemos recordar que el aislacionismo estadounidense y el apaciguamiento europeo crearon el entorno permisivo en el que floreció el nazismo.
Una paráfrasis poética de Lucas 24:36.
La política no basada en el insulto es la que va a tener en cuenta la dignidad de la persona. Sobre esto podrían aportar mucho lo creyentes ya que saben que todo hombre está hecho a imagen y semejanza del Altísimo.
Esta es la cuarta vez, desde la brutal invasión de Ucrania por parte de Rusia, que celebramos que la Palabra de Dios se hizo carne mientras los ángeles proclamaban la paz en la tierra. Entonces, ¿dónde está la paz?
¿Puede un plan de paz que recompensa la conquista territorial lograda mediante invasiones, atrocidades, deportaciones masivas y destrucción sistemática, constituir alguna vez una paz genuina?
Es una paz que comienza primero en el corazón y luego se manifiesta de maneras concretas en el trato cotidiano: una forma de ser pacífica, no-violenta en actitudes, palabras y acciones.
En su cuarto libro, Andrés Díaz Russell profundiza en los principios de las Escrituras que guían la resolución de conflictos y la búsqueda de la reconciliación.
Para el cristiano debe existir una paz-descanso comprometida y activa que trabaja a favor de la justicia en todos sus amplios sentidos.
Las Naciones Unidas se concibieron en un ambiente moral profundamente impregnado por el pensamiento cristiano. Sin embargo, el papel que desempeñaron los cristianos ha caído en gran medida en el olvido.
El acuerdo, que garantizaría el cese de hostilidades, se ha llevado a cabo con la negociación de Qatar, Turquía, Egipto, y sobre todo Estados Unidos, como actores clave. Los rehenes israelíes serán liberados en los próximos días, e Israel liberará a casi 2.000 presos palestinos.
Todos los creyentes tenemos el deber inexcusable e ineludible de impulsar la paz. Que lo hagamos confiando en Tus fuerzas, pues nosotros estamos en debilidad.
La entidad conmemora el día de la independencia de Ucrania con una jornada internacional de oración. Al día siguiente, se celebrará en Kiev el desayuno nacional de oración.
El Consejo de Iglesias y Organizaciones Religiosas de Ucrania ha abogado esta semana por la paz y la justicia. “No nos limitamos a pedir, sino que clamamos. No pedimos armas ni compasión, sino solidaridad y una respuesta”.
Nuestro lenguaje, nuestra palabra, tiene sentido con la memoria.
Hablamos con líderes evangélicos de Suecia, Francia, Portugal y España. Las iglesias deben “leer los tiempos”, comprometerse con una pacificación real y hacer oraciones “lúcidas, no abstractas”.
Un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. (Isaías 9:6)
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