El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
No voy a saber absolutamente todo acerca de lo que significa creer. Pero tengo certezas que nadie puede arrebatarme.
Llegó un diluvio de locura que desbordó todos los mares bajo el halo rojo de la luna,
Sería bueno hacer una evaluación y hasta un balance profundo de nuestro estado espiritual, como si de una analítica de control de nuestra salud se tratase.
Jesús dijo: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva”
No se puede predicar un Evangelio que sea irrelevante al dolor del prójimo y que dé la espalda a su desesperación.
Servir a Dios no siempre conduce a los aplausos, las más de las veces nos conduce a habitaciones donde sólo Dios escucha, a madrugadas de rodillas, a batallas que se libran sin testigos.
La longanimidad no es simplemente un término teológico olvidado, sino una virtud que puede llegar a ser profundamente humana y espiritualmente necesaria.
La Iglesia Cristiana Evangélica de Puertollano fue galardonada por sus “más de cien años de compromiso social y humano”. “El mérito no es nuestro, sino de Él”, dijo el pastor al recoger el premio.
El problema no es que el Evangelio sea anticuado. El problema es que resulta demasiado incómodo para nuestro egoísmo moderno.
Fui misionero en Turquía y me tachaban de infiltrado político. En España me tachan –a los evangélicos en general– de infiltrado ideológico de ciertas agendas geopolíticas.
El derecho a creer en público: una defensa cívica de The Change
No me dan nombre mis obras; aunque entre los surcos queda el fruto y cosecha de mis horas, de mi labranza y mis poemas.
Si uno pierde la visión del prójimo sufriente, no se diviniza por mucho que alabe y mire hacia arriba buscando ser de naturaleza celeste.
Las crisis de fe nos ayudan a desarrollar una comprensión madura del cristianismo.
Si se alzan pensamientos oscuros que me transforman en noche el día.
Dios no se asusta de tu cansancio, no rechaza tus lágrimas, no se decepciona de tu debilidad. Al contrario, se acerca y fortalece en medio de la fragilidad.
El Señor está con aquellos que en humildad le aman, le sirven y, en su pequeñez, se convierten en agentes de liberación del Reino de Dios en la tierra a favor de aquellos que les necesitan.
Una impactante sentencia judicial hará que los cristianos defensores de Trump digan: “¿Veis? Todo lo que decimos sobre Europa es cierto”. Por Bruce Barron.
La Sra. fiscal finlandesa habría condenado a Jesús cuando en Juan 8.11 le dijo a la mujer adúltera “Ni yo te condeno; vete, y no peques más”.
Una crónica del vigésimo encuentro celebrado por Enfermería Cristiana de España en Madrid. Por Juan Carlos Nogal.
Solo el perdón traerá la verdadera reconciliación, y podrá cortar con la maldición que asola tantos corazones en nuestra nación.
Un paso significativo en nuestro crecimiento es comprender que la vida cristiana se compone tanto de bendiciones como de batallas.
Nuestra conciencia no es el estándar de nuestra santidad, es solamente un guía. Nuestro estándar de santidad es Cristo y solamente Cristo.
No vale ser “católico” o “protestante” o de otra denominación religiosa, sino haber sido objeto de la gracia de Dios y de una verdadera conversión.
World Vision, junto con la Alianza Evangélica Española y varias organizaciones, organiza un webinar para conocer la realidad de la MGF desde diferentes ámbitos.
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