El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
El demócrata juró el cargo sobre una Biblia de la familia. “Hay que reparar mucho, hay que restaurar mucho, hay que sanar mucho, y hay mucho que podemos lograr”, expresó en su primer discurso como presidente.
Según la policía, los hechos se han producido cuando se realizaba una revisión de la instalación de gas en el inmueble, un centro parroquial de la Iglesia Católica Virgen de la Paloma.
Diferentes medios de comunicación generalistas han publicado artículos apuntando a una conexión entre los hechos del Capitolio y el colectivo evangélico.
Dada su relevancia, merece la pena una aproximación detenida a esta cuestión.
Lo que repugna a algunos de El Padrino es la capacidad de corrupción del ser humano.
“Las convicciones religiosas y filosóficas” serán descritas en los informes de miles de personas vistas como una amenaza para el Estado. Los evangélicos, preocupados por la “fragilidad” de los derechos fundamentales.
Lo peligroso para el poder dominante son aquellas informaciones reales que son capaces de cambiar la opinión de las personas.
Esta gran confianza en las posibilidades de la ciencia no es exclusiva de los últimos tiempos sino que nació ya en los siglos XVI y XVII con la Revolución científica.
Sanitarios madrileños denuncian “la indefensión para los profesionales sanitarios” y en Cataluña señalan que “nadie debería desear la muerte por falta de cuidados paliativos”.
Un poema de la nueva antología espiritual del destacado poeta zamorano.
Pedro tiene calambre en la sangre, azogue en el cuerpo, el corazón rebosante de amor y la mente siempre alerta a nuevas ideas.
Un poema que escribí antes de conocer a Jesús, en una de esas crisis de sinsentido que nos hace experimentar el vacío de Dios.
La policía ha cerrado el local y ha detenido al pastor, que ha asegurado que estaban realizado un ‘tratamiento’ a través de oraciones.
El orgullo es siempre el mayor obstáculo para reconocer la culpa. Si esto es así a nivel individual, lo es también a nivel colectivo.
Las palabras no deben ser banalizadas, tampoco usarse para vandalizar, sino puentes para ensanchar la vida comunitaria.
Dios no quiso crear máquinas parlantes sin sentimientos ni libre albedrío, sino que asumió el riesgo de formar personas libres para amar, odiar o pecar.
Aunque seamos inducidos por las circunstancias a hipotecar el llamamiento divino para salvar nuestra integridad física o emocional, del mismo Dios que nos encomendó y por el que sufrimos llegará la ayuda.
Una publicación muestra que en países como España, los jóvenes tienden a desconfiar más de las personas que los mayores.
Mirar personas sacudidas por el estertor de la desesperación y la falta de oxígeno es una experiencia que va más allá de teorías y conceptos.
Líderes evangélicos lamentan los hechos y reprochan al presidente en funciones que no condene el ataque.
No se trata de estar a favor o en contra de un partido político. Tampoco de ser “conservador” o “progresista”. Abortar es debatir cuándo, cómo y por qué puede ser lícito acabar con un embrión.
Juan Carlos Escobar, presidente de FADE, explica la situación respecto al Congreso Mundial que se iba a celebrar en España, y las expectativas espirituales para este 2021.
En su resumen anual, la aplicación móvil muestra unas cifras de impacto sobre cientos de millones de personas y en países en los que la libertad religiosa no está garantizada.
En El Padrino, algo bueno como la familia aparece como una unidad criminal. Se presenta como fuente de luchas y lealtades pervertidas. Es lo que la Biblia llama un ídolo.
Los evangélicos condenan las prácticas forzadas pero señalan que se debe respetar la voluntad de las personas atraídas por otras del mismo sexo que buscan apoyo espiritual.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de Protestante Digital.