El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
Sólo fue cuestión de tiempo que aquel pueblo viese reconocido su derecho a definir su identidad, a vivir en ella y a manifestarla públicamente en libertad.
La Constitución es absolutamente inútil para resolver la cuestión catalana si no recomponemos las relaciones entre personas y entre pueblos.
Vivimos aún bajo los efectos de la Caída, pero lo hacemos en la esperanza de un mundo nuevo y restaurado.
“Soy indígena moxeño, y defiendo mi tierra como deber ante Dios. Siempre hemos vivido aquí, no usurpamos el territorio a nadie. Pero el estado boliviano nos invade, pisotea y despoja”, dice Marcial Fabricano.
Como pueblo protestante, al iniciar este 2017 tenemos el reto de considerar quiénes somos, cuál es nuestro mensaje, cuál es nuestra misión, y, desde ahí, extendernos hacia delante.
Desde el s. XVI España se construyó ajena al protestantismo y frente al protestantismo. Esto ha tenido consecuencias en múltiples áreas. Con este proyecto no venimos a reclamar; sino a aportar lo mejor de nuestra cosmovisión a la construcción de la sociedad española.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de Protestante Digital.