El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
No es lo mismo conocer de Dios que conocer a Dios. Por eso necesitamos leer la Palabra de Dios buscándole siempre a Él.
Una reflexión sobre la importancia de enfocarnos en lo que de verdad importa.
El espacio evangélico en la TV pública gallega alcanza una cifra histórica. Para celebrarlo, se prepara un programa especial de una hora que se emitirá el domingo 24 de mayo.
No podemos ser niños toda la vida, personas que siempre estén esperando que les digan qué deben hacer.
Tenemos que adentrarnos en la aventura de luchar para que el amor siga creciendo como si fuera el primer día.
Cuando queremos guardar nuestra vida, nos volvemos egoístas, sólo pensamos en nosotros mismos.
Una reflexión sobre la oportunidad de crear espacios para encontrarnos en lugar de muros que nos separen.
De esta manera comprendemos su trabajo: llevarnos a la Verdad, que es una persona, nuestro Salvador.
Los maestros de la ley podían recitar libros del Antiguo Testamento de memoria, pero rechazaron al Señor Jesús.
El único Dios que existe es alguien creativo y alegre.
Para vencer la tristeza, es necesario dejar de amarla.
No podemos alimentar un mundo competitivo como el que conocemos, sino aprender a ver y admirar lo que otras personas puedan hacer.
Una reflexión sobre cómo la holgazanería termina pasando factura.
Siempre tenemos que ir a la persona del Señor Jesús.
El amor echa fuera el miedo, y quien tiene miedo no ha sido perfeccionado en el amor y la gracia de Dios.
Es mucho más difícil arrepentirnos de nuestro resentimiento y de nuestro orgullo que de cualquier otro tipo de pecado en concreto.
Una enseñanza de Proverbios 19 sobre lo malo de las prisas.
Todos hemos corrido el riesgo de caer en la tentación de ganar muchísimo en poco tiempo.
Una reflexión sobre cómo la Biblia puede transformar nuestra forma de vivir.
El amor tiene siempre que ver con la fidelidad.
Si para nosotros lo más importante es aparentar, incluso aunque tengamos poco, acabamos cayendo en una trampa.
Es bueno saber y conocer, pero sin nacer de nuevo, no tiene sentido.
En demasiadas ocasiones, estamos preocupados por lo que otros dicen o hacen.
El Señor nos cuida ¡aunque aparentemente duerma! Esa es la confianza que nos llena de paz.
Dios nos ha regalado el presente para disfrutar con Él y con todo lo que nos obsequia.
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