El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
A Wilde se le lee cada vez más en clave cristiana, al considerar que el autor británico se acercó a la fe al final de su vida.
Esta no es la historia de una ballena, sino más bien una dura parábola sobre la lucha del hombre con Dios.
La ciencia no es suficiente para dar respuesta a las preguntas fundamentales, aquellas que apuntan al propósito de nuestra vida.
La razón humana produce monstruos. Esta historia, más que terrorífica por lo externo, asusta por lo que refleja de la oscuridad que vive en cada uno.
En nuestro viaje, lo que más merece la pena son las personas que nos acompañan. Por eso es tan importante para los discípulos saber dónde está el Jesús resucitado.
La orfandad, la entrada a la edad adulta y la incapacidad de encajar entretejen una de las grandes aventuras de la historia de la literatura.
Hay finales que son un principio. El evangelio de Juan se cierra con un Jesús vivo que se relaciona con unos discípulos, aún cuando estos no le buscan.
El dilema de crecer nos lleva a considerar si hay una verdadera inocencia en el corazón del ser humano.
Como tantos, Doyle está buscando durante toda su vida si hay algo más después de la muerte, tanteando en la oscuridad.
La fe cristiana se sustenta en la historia: su sentido se basa en la verdad de la muerte y resurrección de Jesús.
¿Hay esperanza de un mundo mejor? El planteamiento pesimista de esta historia nos muestra que la solución a nuestro problema no está, efectivamente, en nosotros.
¿Quién es este hombre? La clave de Jesús se encuentra a la luz de la cruz.
Hobbits, elfos y enanos en un mundo imaginario que nos recuerda a la búsqueda de un paraíso perdido. Exploramos la vida y la fe del autor de ‘El señor de los anillos’.
La pregunta de Pilato al juzgar a Jesús es un eco del escepticismo con el que muchos se enfrentan a la existencia.
José de Segovia se acerca a los clásicos de la literatura en formato podcast. En este primer episodio ahonda en la inolvidable obra de Lewis Carroll.
No es extraño que Jesús hable de lo que va a ser el futuro a unos discípulos que se quedan en el mundo, pero no pertenecen a él.
Jesús habló de problemas, persecución y dificultades para los que le siguen. Pero el que pierda por él su vida, la salvará.
La amistad es uno de esos valores que nunca pasan de moda. Pero ¿qué significa que el mismo autor de la vida, el que tiene el universo en sus manos, hable de tener una amistad con él?
No es fácil alcanzar lo que queremos. Muchos dicen que Dios les ayuda en su camino, sin embargo Jesús advierte que nada es posible sin él.
El sentido de orfandad que experimentamos toma una dimensión espiritual a la que Jesús responde: él no deja solos a sus seguidores.
Hay muchas cosas que en el cristianismo son ofensivas, como la afirmación de Jesús que él es el único camino para conocer y llegar a Dios.
Hablar del cielo a algunos les parece motivo de burla, a otros de escapismo o especulación. Pero Jesús habló claro sobre un lugar que él prepara para los que le siguen.
¿Quién no ha pensado que un día se descubrirá nuestra impostura, lo que somos en realidad? Jesús es la luz que vino al mundo y pone en evidencia lo que hay en la oscuridad.
Conferencia de Xesús Manuel Suárez en Reformismo21, think tank del Partido Popular, con la presencia de diputados, congresistas y políticos del PP.
Lo que hacemos habla de lo que somos. Eso es lo que nos muestra Jesús al lavar los pies de sus discípulos.
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