El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
Las herramientas más poderosas de la historia humana siempre han tenido dos caras. Con la IA no es diferente, y por eso debemos ser conscientes de su impacto en el ámbito espiritual.
La Alianza Evangélica Italiana animó a los cristianos a dar testimonio bíblico “en tiempos de crisis cultural”. También se presentaron proyectos educativos y de plantación de iglesias.
Quien piense que la IA es solo una amenaza se está quedando con la mitad del cuadro.
Para Manuel Martínez, rector de la facultad de teología, la firma es “una muestra de cooperación cristiana, que trasciende culturas e idiomas y se funda en un compromiso común con las Escrituras”.
El tema religioso atraviesa todas las composiciones y expresa la forma en que Cardenal identificó su tarea con los postulados de la teología de la liberación.
Nuestra tarea es asegurar que, mientras construimos máquinas más inteligentes, no olvidemos lo que nos hace verdaderamente humanos: nuestra dependencia total de la gracia de Dios y nuestra obediencia a Su voluntad revelada.
El primer capítulo del libro es un excelente resumen del origen de la teología de la liberación latinoamericana (TL) pues rastrea sus inicios en los ambientes católicos y protestantes.
Caminar sabiamente en esta era no implica renunciar a las herramientas que Dios pone en nuestras manos. Significa usarlas con intención, con discernimiento, con preguntas constantes sobre para qué sirven y a quién sirven.
Muchos cristianos miran a ChatGPT, Gemini, Grok y Claude, entre otras, con la misma mezcla de fascinación y recelo. Pero el miedo a lo desconocido nunca ha sido un buen consejero.
¿Hemos creado ídolos ideológicos disfrazados de doctrinas bíblicas, que terminan alejándonos de la esencia del evangelio?
No esperamos una liberación que nos aleje de la tierra hacia un destino etéreo y sin forma. Al contrario, aguardamos la restauración de todas las cosas.
Debemos hacernos la pregunta más punzante de nuestra existencia: ¿Qué quedará cuando mi cuerpo vuelva al polvo?
La segunda muerte es la separación eterna y consciente del ser humano de la presencia bondadosa y la gracia de Dios.
La sombra de la muerte que cubre Occidente es un problema profundamente espiritual. Europa ha elegido vivir como si Dios no existiera y ahora debe afrontar la realidad de tener que rendir cuentas.
La Biblia menciona dos tipos de dinosaurios, y otras leyendas urbanas sobre la Biblia.
A veces estas historias nacen de información totalmente falsa, pero a menudo surgen de verdades incompletas o sin contexto. Y con la Biblia pasa lo mismo.
El aborto es la marca indeleble de una civilización que ha perdido el temor de Dios, pero la iglesia no puede rendirse.
Sigue haciendo falta sentarse a “pensar sobre Dios y sus designios” porque la fe opera en direcciones casi siempre contradictorias.
Atentar contra la propia vida no es un ejercicio de “libertad”, sino un acto de robo y vandalismo contra la propiedad sagrada de Dios.
Existe una diferencia abismal entre causar la muerte (acción activa prohibida por el sexto mandamiento) y permitir la muerte cuando Dios ya ha decretado su llegada (reconocimiento de la finitud humana).
La sociedad moderna ha declarado que la muerte ya no es enemiga; puede ser aliada, solución y derecho. Pero la Biblia responde sin ambigüedades: No matarás.
Reconoce su labor con una distinción durante los premios "Plaza de la Constitución" entregados en Córdoba.
¿Cómo se vive sin miedo cuando la muerte sigue siendo la última enemiga (1 Corintios 15:26)? La respuesta no es una técnica psicológica, sino una persona: Jesucristo resucitado.
Cada experiencia cercana a la muerte plantea una decisión: ¿aceptarás la verdad de Cristo o te quedarás con las sombras de la duda?
Durante la reunión, que congregó a 76 participantes de nueve países, se formalizó una estructura permanente de la Alianza, para promover la cooperación teológica regional en Europa Oriental. Por Tatiana Kopaleishvili.
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