El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
En 1976 el pensador evangélico de la comunidad cristiana de L´Abri en Suiza, Francis Schaeffer (1912-1984), publicaba el libro que acompañaba una serie de diez películas documentales hechas con su hijo Franky.
En la novela que abrió el fenómeno del Nordic noir escrito por una mujer, se explora un tema relacionado con la fe evangélica: la puerta de atrás por la que se sale de una congregación.
Se cumple medio siglo de la película de Robert Redford que llevó a las pantallas el escándalo Watergate. El periodista Daniel Silliman ha publicado una biografía que examina la búsqueda espiritual de Richard Nixon.
No es nada nuevo: el cristianismo es un grupo perseguido. Los últimos capítulos de Hechos nos muestran el largo proceso de Pablo ante las autoridades.
En un mundo que parece condenado a la desaparición del ser humano, aparece un destello de luz. La novela de P.D. James, llevada también al cine, deja entrever la fe cristiana de su autora.
A finales de 1968, Ken Philpott y Hoyt crearon el Soul Inn (Posada del alma) en San Francisco, en pleno auge del movimiento hippie. Un año después, Philpott escribió sus memorias, cuyo manuscrito se perdió y que ahora, casi seis décadas después, se publica por primera vez.
Un franciscano investiga las causas de un accidente en Perú en la novela de Thornton Wilder. Su historia nos introduce una vez más en el misterio de la Providencia.
El ahora centenario J. I. Packer (1926-2020) podría ser considerado “el último puritano”. Aunque él era –jugando con el título de una de las obras de su más reciente biógrafo, Leland Ryken– un “santo mundano, un puritano como eran en realidad”.
En este capítulo veremos a personas obsesionadas con acabar con la vida del apóstol Pablo. Pero Dios tiene maneras de cuidar la vida de los suyos.
Si en su novela más conocida Cercas habla de que aún en situaciones extremas aparece la compasión, en su siguiente obra ahonda en cómo el mal y la oscuridad pueden avanzar en cualquier entorno.
Packer decía lo que creía que se necesitaba oír, no lo que la gente quería oír, pero sin el autoengrandecimiento del que está encantado de conocerse. Quería desafiarnos a conocer, amar y pensar sobre Dios.
Una de las virtudes más llamativas de Packer era la manera en que dejaba de lado el rencor que domina todas las relaciones humanas. Entendía que ser cristiano no es sólo recibir perdón, sino también el deber de perdonar a otros.
La historia del film tan popular aún tras medio siglo gira alrededor de la pregunta de si el Anticristo pudiera estar vivo en nuestro mundo. Lo que nos lleva inevitablemente a la Biblia.
Para toda una generación, las historias de piratas fueron el sueño del viaje a lo desconocido. Emilio Salgari dibujó la imaginación del verano de millones de personas con sus novelas.
Carl Trueman describe a Packer como “el clásico ejemplo de modesto caballero cristiano”. Su humildad le hace como a Stott, totalmente carente de sentido de autopromoción, todo lo contrario a la mayor parte de las celebridades evangélicas estadounidenses.
Rudyard Kipling escribió este libro a finales del XIX tratando aspectos como el papel del individuo en la comunidad y la necesidad de salvación.
La obra de Packer expone la enseñanza bíblica sobre el Espíritu Santo, pero también los errores que vio desde su conversión en el perfeccionismo y el movimiento de santidad que se asocia con la conferencia de Keswick.
No hay palabra más maravillosa que “propiciación”. Significa que nada ensombrece la sonrisa divina al pecador que viene a Él, arrepentido con fe, por la sangre de Cristo Jesús.
Muchos han malinterpretado en esta historia el papel del puritanismo. Nos acercamos a esta obra para ahondar en el papel de la fe, la tradición y las costumbres en este clásico también llevado al cine.
La teología es, para el teólogo que ahora celebramos su centenario, J. I. Packer (1926-2020), un verbo, no un nombre. Viene de un conocimiento experimental.
La Biblia nos muestra que Dios está especializado en casos perdidos: en vidas cambiadas como la de Saulo de Tarso, convertido en el apóstol Pablo.
El cristianismo se empeña en proclamar que es la única fuerza capaz de unir a la humanidad. Sin embargo, toda su historia es de continuas divisiones y separaciones. El teólogo J. I. Packer (1926-2020), no fue ajeno a ellas.
Pablo se dirige hacia Jerusalén y en su camino recibe varias profecías relacionadas con el sufrimiento y la prisión que le espera.
El exorcista pretende que la forma de vencer al diablo es confrontarlo con rituales o simbología; sin embargo la Biblia nos dice que Satanás ya ha sido derrotado y en Cristo hemos sido liberados de la potestad de las tinieblas.
El cristianismo está lleno de realidades paradójicas: un Dios que es uno en tres Personas; Jesucristo como Dios verdadero y auténtico hombre; pero también la soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre.
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