Hoy hablamos con
Dorcas González Bataller, quien vive en Castelldefels, Barcelona, y ha estudiado Traducción e Interpretación en la Universitat Pompeu Fabra, de Barcelona. Es traductora (de la CTC y la BTV) y asesora de los Grupos Bíblicos Universitarios GBU (para Cataluña y Aragón).
Junto con Jonathan Skipper y Joel Forster, apoya a grupos de estudiantes de estas regiones y, como ella misma dice: “Ayudándoles a ver su paso por la universidad como una oportunidad enorme para formarse, ¡pero es una oportunidad enorme para seguir conociendo más a Dios –a ese Dios que también está presente en la universidad –, y una oportunidad enorme para darle a conocer! ¡Para experimentar y mostrar que Dios existe, le importa todo lo que se mueve en cada estudiante y en la propia Universidad (las mil preguntas, cada campo de investigación y reflexión…), y por eso, es increíblemente relevante! Mi sueño es que más y más estudiantes consideren la idea de Dios, de un Dios cercano, a que descubran a Jesús, tal como lo han experimentado muchos estudiantes”.
Pregunta.- Nos hemos encontrado con obras teológicas extensas y sustanciosas en la cual has sido una de las traductoras. Así, por ejemplo, la Teología del Nuevo Testamento por G. Ladd, de 880 págs. O el Comentario de la Epístola a los Filipenses por Gordon Fee de 594 págs. ¿Cuántos libros teológicos llevas traducidos?
Respuesta.-Lo acabo de mirar en la estantería, y veo que son 14 libros completos, si no me he olvidado de ninguno, y parte de otros 3. Hace diez años que empecé a traducir este tipo de libros, pero de hecho lo combino con mi trabajo con los Grupos Bíblicos Universitarios (
www.gbuconecta.org) como asesora de estudiantes.
P.- ¿Cómo te has preparado para esta tarea?
R.-Qué pregunta más difícil de responder… Supongo que la respuesta formal es que estudié dos años de Filología Inglesa y la licenciatura de Traducción e Interpretación. Pero imagino que la misma importancia tiene todo lo que uno ha leído, escrito, escuchado, vivido…
P.- ¿Tuviste que estudiar Teología para poder hacer esta labor?
R.-No he estudiado Teología de una forma reglada. Al acabar la universidad estuve un año en Gales en un programa de voluntariado y formación bíblica (
Relay Programme, de los Grupos Bíblicos Universitarios del Reino Unido
http://www.uccf.org.uk/relay/). Y el curso siguiente asistí de oyente a algunas asignaturas de un instituto bíblico.
R.- De los libros que has traducido, ¿puedes mencionar dos o tres que sean los que más te han gustado? ¿Por qué?
R.- El primero que me viene a la mente es
Discipulado que transforma: el modelo de Jesús de Greg. J. Ogden. Mientras lo traducía, no dejaba de pensar “¡Todo esto tiene mucho sentido! ¡Qué bien analiza el problema de la iglesia de hoy!”. Antes de acabar el libro, ya comenté algunas ideas y párrafos con el pastor de la iglesia de la que soy miembro en Castelldefels, y con algunos amigos. Y recuerdo haber orado, pidiendo a Dios que mucha gente y
responsables de iglesia pudieran leer un libro así. (También recuerdo pedirle a Dios que para mí misma no fuera una traducción más). A día de hoy, sé que muchos pastores lo han leído y lo están recomendando, y que en algunas escuelas bíblicas lo tienen como lectura obligatoria. En sí, el libro no tiene ningún misterio, pues todo lo que explica sobre cómo cumplir el mandato de Jesús de ir y hacer discípulos – y hacerlo como Jesús lo hizo – es súper bíblico. Pero la exposición de Ogden es increíblemente esclarecedora, y práctica. Y creo que contiene elementos que las iglesias tanto en España como en Latinoamérica necesitaban saber o recordar.
Otro que me impactó bastante fue
¡Alégrense las naciones! de John Piper. Ya había bastantes títulos de este autor traducidos al castellano, por lo que ya era conocido entre nosotros. La verdad es que fue gracioso traducir este libro porque – esto es más bien anecdótico – debía habérmelo leído en 2000, como parte de la formación que seguí el año que estuve en Gales. Lo que pasa es que tenía que leer tantos libros, que, como le ocurre a todo estudiante, alguno se quedaba por el camino… Y, cosas de la vida, no solo iba a acabar leyéndolo, sino que además, ¡iba a traducirlo! Lo que yo no sabía era cómo me iba a impactar. Las partes que más me impresionaron fueron los capítulos 2 y 3 de la primera parte, sobre la oración y el sufrimiento, y el papel de éstos en la misión. “La vida es una batalla. No solo es batalla, pero hemos de recordar que, entre otras cosas, siempre es una batalla. Nuestra falta de oración se debe, en gran parte, a que muchas veces olvidamos esa realidad” (p. 61). Y continúa de una forma que, lo aseguro, no deja indiferente. Lo mismo ocurre cuando habla del sufrimiento de personas en la Biblia y en siglos posteriores que, convencidas de que el amor de Dios y sus propósitos es mucho mejor que una vida carente de ellos, vivieron como Jesús, de una forma entregada, por amor a los demás y al nombre de Dios. Y, qué bien conoce Piper al lector occidental del siglo XXI: “Desde el más joven al más anciano, Cristo está llamando a su Iglesia a que se involucre de forma radical en el mundo de las misiones. Él ha dejado claro que eso va a acarrear dolor. Pero no nos autocompadezcamos, no nos quejemos, no nos hagamos las víctimas…” dice al final del capítulo 2, bajo un apartado titulado “Sirvamos sin autocompadecernos”. Pues eso.
Pero me gustaría también mencionar la obra titulada
El Evangelio según Juan (2 vols.), de Leon Morris. Es sin duda el más largo de todos los que he traducido (1020 págs). Confieso que al empezarlo pensé “¡Buf, vaya libraco! ¡Voy a tardar un montón! No sé si me cansaré…”. ¡Pero no fue así en absoluto! Y con esto quiero animar a todo el mundo a no ver los comentarios bíblicos solo y exclusivamente como libros de consulta. Hay comentarios bíblicos que se pueden leer como cualquier otro libro, de cabo a rabo. Y se puede disfrutar de esa experiencia. Y nuestras iglesias se beneficiarán de que hayamos disfrutado de esa experiencia. Y nuestro mundo se beneficiará de que hayamos disfrutado de esa experiencia.
P.- ¿Cuáles consideras los libros que han sido más difíciles de traducir?
R.-Quizá
Las Parábolas de Lucas de Kenneth E. Bailey. El subtítulo lo dice todo: “Un acercamiento literario a través de la mirada de los campesinos de Oriente Medio”. Es muy interesante la forma detallada en la que el autor analiza la estructura literaria de las parábolas. Pero eso, junto con unas descripciones pormenorizadas de las costumbres y la cultura del momento, supuso realizar muchas más consultas de las habituales. Pero bueno, si hay que hacerlo, se hace. Obviamente.
P.- ¿Has podido conocer a algunos de los autores que has traducido? ¿Cómo ha sido esa experiencia?
R.-No he conocido a ninguno de los autores de los libros que he traducido. No obstante, he hecho de intérprete en varios congresos y conferencias, y recuerdo con especial cariño a Philip Yancey (autor, entre otros, de
La Oración, Ed. Vida) y a Jonathan Lamb (
Integridad, Ed. Andamio). A todos nos alegra, nos llena, y nos reta conocer a personas que, a pesar de su larga trayectoria y experiencia, son cercanas, humildes, serviciales. Y ellos lo fueron, sabiendo – eso se nota – que no eran así por ellos mismos, sino por obra de Dios.
P.- Cuéntanos un poco acerca de la Colección Teológica Contemporánea y de la Biblioteca Teológica de Vida en las cuales se han publicado varias de tus traducciones.
R.-El origen de estas dos series de libros tiene nombre propio: Matt Williams, hoy profesor de Nuevo Testamento en Talbot School of Theology (Biola University, California). Matt estuvo 7 años enseñando Teología en un seminario bíblico en España. Él comenta la impotencia que a veces sentía cuando quería recomendar a sus alumnos libros que solo estaban en inglés. Y de ahí nació la idea de traducir al castellano obras relevantes para los estudiantes de Biblia y los creyentes de habla hispana
. Los primeros 28 títulos se publicaron con la Editorial CLIE como la CTC, y hay
15 títulos más publicados con la Editorial Vida como la BTV. Y si Dios quiere, ¡la BTV sigue adelante!
P.- ¿Dónde se difunden más estas valiosas obras teológicas, en España o en América Latina?
R.-En América Latina se venden más simplemente porque hay más creyentes. Pero se difunden por todo el mundo: España, EEUU, América Latina, ¡y hasta Japón!
P.- ¿Qué es lo que encuentras más difícil en tu trabajo como traductora?
R.-Pues también es difícil responder a ésta… Hombre, a uno le tiene que gustar leer y escribir (y cuando digo “escribir”, me refiero a “escribir en castellano”; porque muchas traducciones simplemente mantienen la estructura que la frase tenía, por ejemplo, en inglés, poniendo las palabras equivalentes en castellano casi en el mismo orden en el que aparecían en inglés. Y eso no es traducir). Luego, cualquier dificultad, no tiene mayor complicación más que tomarse el tiempo de consultar. Pero a veces no lo hacemos, y… ¡está mal hecho! (También es verdad que al pagarte, casi te están invitando a que no te lo tomes; hablo por la industria en general. Gracias a Dios, no es mi caso). Sea como sea, lo que está claro es que sé que tengo que hacer el trabajo de la forma más excelente que pueda, y quiero hacerlo así. Y por eso con frecuencia le pido a Dios que me ayude.
P.- ¿Ves tu trabajo como un servicio al Señor y al pueblo de Dios?
R.-¡Claro! Sé que estas obras son de gran utilidad para que como creyentes profundicemos en el mensaje que Dios nos ha dejado, y así podamos conocerle mejor, amarle más y ser útiles para sus propósitos. En definitiva, si la Teología de estas obras nos lleva a vivir de forma que al mundo no le quede más remedio que reconocer la existencia y la grandeza de nuestro Creador y Salvador, ¡yo, encantadísima de seguir traduciendo!
P.- Cuéntanos acerca de algunas de las satisfacciones que has experimentado en tu labor.
R.-Esta pregunta ya se contesta con la respuesta de arriba. Pero aquí va un ejemplo, curioso por las cosas que tiene este mundo globalizado: conocí en Sudáfrica a un joven colombiano que en Colombia había estudiado la 1ª Epístola de Pedro con una traducción que yo había hecho (
La Primera Epístola de Pedro, de Peter H. Davids). ¡No veas!
Finaliza la entrevista. Gracias, Dorcas, por contarnos lo que significa para ti la traducción de libros cristianos y, sobre todo, cómo hablas de Jesús a otros jóvenes como tú.
Podemos ver aquí algunos testimonios en video
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