El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
La sociedad paliativa es, además, la sociedad del “me gusta”. Es víctima de un delirio por la autocomplacencia. El “like” es el analgésico del momento presente. Nada debe doler.
“Socava el valor de la vida y carece de las salvaguardias necesarias para proteger a quienes corren peligro de ser coaccionados a una muerte prematura”, dicen. El proyecto de ley se somete a segunda lectura este 29 de noviembre.
El gobierno se felicita ante los datos presentados y asegura que “se está desarrollando la ejecución de este derecho adecuadamente”.
El Grupo de Trabajo de Bioética ha publicado un documento con el objetivo de “clarificar algunos de los aspectos más controvertidos de la ley”.
Desde este viernes, cualquier persona que sufra una enfermedad “terminal o incurable causante de un sufrimiento físico y psíquico intolerables” puede solicitar la eutanasia. La Alianza Evangélica Española pide un mejor desarrollo de los cuidados paliativos.
El debate sobre la eutanasia en España ha puesto el enfoque en la controversia sobre cómo morir, pero parece haber olvidado el valor de la vida en su etapa final. “Nos conviene cerrar nuestra vida correctamente. Así se muere bien”, dice Rosa Suárez, médico especialista en cuidados paliativos.
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