El País ha publicado en su edición de este sábado un bochornoso artículo sobre el crecimiento de iglesias evangélicas en la zona de Carabanchel.
El 9 de mayo es el Día de Europa, cuando se conmemora que Francia y Alemania detuvieron el apoyo a su industria armamentística como un primer paso para imposibilitar que surgiera otra guerra.
La semana pasada fueron los neerlandeses. Esta semana serán los británicos. En honor a sus reyes, claro.
Los europeos son en su mayoría ajenos a las raíces de las libertades de que disfrutamos, inconscientes de hasta qué punto se han socavado ya sus cimientos.
¿Qué papel pueden desempeñar hoy en Europa las comunidades religiosas en la recuperación de los cimientos de sociedades sostenibles, justas y florecientes?
La cruz, horrible instrumento de ejecución transformado en símbolo de esperanza, curación y hospitalidad, sigue viéndose por toda Europa.
Perm es una megaciudad, más poblada que Ámsterdam, construida a orillas del ancho y serpenteante río Kama, a 1.400 km al este de Moscú.
En el mundo occidental, especialmente en Europa, estas profesiones de fe por parte de jugadores de todos los continentes desafían la persistente visión del cristianismo como una fe de blancos en decadencia, condenada a los márgenes de la historia.
La profana alianza de la iglesia y el Estado rusos es una lección para los nacionalistas cristianos en todas partes.
El fundamento y la meta de nuestra esperanza está en el Dios Triuno, quien nunca cambia por mucho que cambien nuestras circunstancias.
Putin ve a su predecesor como el arquitecto de la desintegración de la Unión Soviética. Negó al ex-líder soviético el día nacional de luto y el gran funeral de Estado.
¿Quién sabe cómo podremos ver el resultado de la “operación especial” de Putin cuando finalmente se asiente el polvo?
Los barcos son parte de la historia de JCUM. Hoy, la flota ha crecido a veintiocho naves que operan en todos los océanos y continentes.
Se espera que Albania comience de inmediato las conversaciones relativas a la adhesión a la membresía plena de la Unión Europea, mientras que Macedonia del Norte primero deberá realizar cambios en la constitución.
Algunos reformadores hablaron del Libro de las Palabras (la Biblia) y el Libro de las Obras (la creación), los cuales debían explorarse para revelar más de la gloria de Dios.
Sin verdad no hay confianza, ni comunicación genuina, ni comunidad real, ni democracia verdadera. Solo manipulación.
El ministerio de la hospitalidad trae consuelo, paz y esperanza al corazón, la mente y el alma de los desplazados.
Junio debería haber significado el comienzo de las vacaciones de verano para los jóvenes ucranianos. Pero casi dos de cada tres niños han sido arrancados del hogar, la escuela y el parque.
Los voluntarios que han elegido quedarse en Ucrania se encuentran con filas de supervivientes agradecidos y ansiosos, no solo por comida, sino también por Biblias y oración.
El tema híbrido del Foro del Estado de Europa ‘Buscando shalom’ (París), se ha abordado en tres sesiones plenarias bilingües, buscando “comprender los tiempos” y “saber qué debe hacer el pueblo de Dios”.
Hoy es el día de Europa. Durante una generación, la ‘narrativa de paz’ significó poco. Para millones de nuevos europeos, la guerra no formaba parte de su historia. Sin embargo, de repente, todo eso cambió en febrero.
La reconciliación y la paz entre Ucrania y Rusia parece más lejana que nunca. Tarde o temprano, solo el perdón y la reconciliación pueden traer una paz duradera.
Se puede decir que la mayoría de ellos no son personas religiosas. Pero ahora, todos oran. Dicen: “No tenemos esperanza fuera de Dios”.
El historiador ruso Andrey Zubov dice: “Putin dice ‘Rusia quiere esto’ o ‘Rusia exige aquello’. No, son Putin y el Kremlin los que hacen demandas, no Rusia ni los rusos”.
Si bien las sanciones apuntan a afectar el bienestar material de Putin, apenas afectan el “fervor espiritual” que impulsa su ambición por la cual parece dispuesto a sacrificar las vidas de sus vecinos rusos y ucranianos.
Una tensión religiosa de larga duración, que se remonta a muchos siglos atrás, en gran parte perdida en la mente secularista occidental, ha contribuido significativamente al aumento de la tensión actual por parte de Rusia.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de Protestante Digital.